Entrada destacada

HOMENAJE A MI MADRE

Hoy quiero dedicar esta entrada a  mi madre ,Bienvenida Marín Marín,l a tia Bienvenida como la llamaban cariñosamente  en nuestro pueblo S...

viernes, 23 de enero de 2015

LAS PEGUERAS Y MIERERAS EN EL MARQUESADO DE MOYA Y EN LA SERRANÍA DE CUENCA

LAS PEGUERAS Y   MIERERAS  EN EL MARQUESADO DE  MOYA Y EN LA SERRANÍA DE CUENCA
Mariano López Marín

Continuando con esas industrias artesanas  del mundo rural  que necesitaban la construcción de hornos en el campo, y de las  que os he dado a conocer ya las caleras,los hornilllos de yeso, las tejerías  y las  carboneras, hoy   hago un estudio en este nuevo trabajo sobre otras industrias artesanas  que aprovechaban  los troncos de los pinos (tocones) y sus raíces y los tocones de enebro  y sus raíces para  elaborar sendos productos muy parecidos la pez  y la miera.Ambos productos servían para muchas aplicaciones en el mundo rural, aplicaciones que iremos viendo posteriormente.



                              Bosque  entre Casillas de Ranera y Talayuelas. M. López Marín


INTRODUCCIÓN

Recuerdo cuando  vi las primeras  veces  “amerar  el  ganado “ después del esquileo, la sartén con la “pez “ caliente” en la puerta del corral, el hierro o  “miera “  con las  iniciales del nombre y primer apellido del ganadero  y el paso de una  a una de las  reses, sostenidas por el pastor sus ayudantes, para colocar sobre sus  ancas  el citado hierro que la curiosidad me  inundó por saber de dónde procedía esa pez y cual era el proceso de obtención de la misma. Años más tarde  contemplando las botas de vino y los “fudres o pellejos” donde se transportaba este  líquido de pueblo en pueblo vi que estaban  embardunadas de pez para hacerlas  impermeables. Y los barcos cubiertos de brea para impermeabilizarlos también. En años de estudiante en Cuenca  comprobaba como de los montes de Cañete y Boniches y en otros muchos pueblos de  esta comarca como  Landete, Talayuelas, Casillas, Villar del Humo, San Martín de Boniches,  Garaballa, Mira, etc, sacaban resina  de los pinos. Las “chaspas” hechas con el hacha  en primavera por los resineros sobre  los troncos  dejaban  salir de su interior, cuando el sol calentaba en verano, la sustancia líquida y pegajosa llamada resina que se recogía en  macetas. Una vez llenas se vaciaban  en bidones que después serán transportados a las fábricas .El trabajo de resinero estaba muy extendido en la serranía de Cuenca y por  muchos lugares de esta serranía se pueden ver todavía los lugares donde se guarecían, generalmente abrigos de cuevas.  Y en Cuenca capital había una fábrica de la Unión Resinera Española. donde  con  esa resina convenientemente  tratada se   fabricaban trementina, aguarrás, barnices y otros productos.
La pez, la miera, la  brea y la  resina son productos obtenidos de nuestros  bosques desde tiempo inmemorial. En el caso de la pez, de la miera y de la brea  a partir de tocones  y raíces de pinos o enebros   que se quemaban en hornos especiales llamados “pegueras” o “ miereras” donde se obtenía el producto  que se vendía de pueblo en pueblo e incluso ,como después veremos se llevaba  desde estas tierras de Moya y desde otros lugares de la Serranía de Cuenca  hasta Valencia. Los viejos oficios de pegueros y miereros existieron en nuestras tierras  hasta  las primeras décadas del  siglo XX y el de resinero hasta la segunda mitad de este siglo. En Salvacañete el tío Casto “ El Resinero” ejerció ese oficio en la provincia de Teruel. En la actualidad, año 2015, se ha recuperado la tradición de resinar los pinos y en lugares como Landete, Talayuelas ,Boniches ya se pueden volver a ver  macetas  recogiendo resina y bidones que la contienen..
En algunos pueblos  como Salvacañete queda algún topónimo relacionado con las pegueras  u hornos de extracción de pez  como es” Fuente de la peguera
A  lo largo de este  trabajo analizo las referencias  documentales que nos hablan de la  extracción de la pez y de la  miera, como eran los hornos artesanos  que se utilizaban en este proceso y las aplicaciones que estos productos  tenían  en un mundo rural que aprovechaba  todos los recursos  que el bosque le proporcionaba. Todavía quedan restos de algunos de estos  hornos, tanto  pegueras como miereras  en localidades de nuestra serranía conquense la mayor parte de ellos cubiertos de maleza y olvidados. Son un recurso etnológico que nos retrotrae a otros  tiempos en  los  que se aprovechaba la resina de nuestros bosques y los viejos tocones y raíces de los pinos  o  los troncos de enebros para obtener de ellos  en estos hornos rudimentarios pez, miera, brea, alquitrán y otros productos que después se vendían de pueblo en pueblo o incluso se llevaban a otras provincias  limítrofes con Cuenca como Valencia. Pongamos en valor las pocas  pegueras y miereras  que  quedan para que las nuevas generaciones las puedan conocer.


                                     Bosque rodeno de Boniches. M.Lopez Marín

1,. Algunas  referencias  históricas
Muchos son los  documentos  que nos hablan de la extracción y el uso de  la pez y de la miera  en la Serranía de Cuenca en general y en las tierras del Marquesado de Moya en particular. Las primeras referencias documentales que hay del uso de la resina y de la pez en las antiguas Tierras de Moya nos las dan en la ” Copia de las ordenanzas  que tiene en su archivo la villa de Moya, para su tierra y marquesado[1]”  en su artículo 8º que dice así:
8ª.- Sacar leña[2], madera, resina, pez y hacer carbón
Nos ordenaron que ninguna persona  del Marquesado ni fuera, sean osados de sacar ninguna leña ni madera labrada ni por labrar, de pinos, ni pimpollo, ni carrasca, pez, ni resina ni otra ninguna fusta; Pena  que  si fuese vecino del Marquesado pierda lo que  así sacare, y por cada carga 600 maravedís, y si fuese carrasca 200 maravedís por cada una; y si no fuere de ese Marquesado pague las dichas penas  como los vecinos de él; y si fuese pino o pimpollo de madera se apliquen las penas conforme a la primera ordenanza que es  Caballero de Sierra, Juez y Marqués a más del daño del pino o pimpollo del dicho Marqués. Si fuera carrasca, roble o quejigo sean  las penas para el Caballero de Sierra, juez y para la villa; y las mismas penas tengan los que hicieran carbón de carrasca o roble, sin licencia del ayuntamiento.






Mapa del antiguo Marquesado de Moya tomado de  la Guía Práctica de Moya.Gracias.

Así en la obra “Tesoro de la Lengua  castellana o española”[3] de Sebastián de Covarrubias Orozco se trata  el término “miera”· de la siguiente manera:[4]
El azeite que llaman de enebro, de que parece usan los pastores para curar su ganado. Y dize Mingo Revulgo:
O mate mala ponzoña
a pastor de tal manera,
que tiene cuerno con miera 
y no les unta la roña.
Latine dicitur Reum Iuniperum: parece nombre  arabigo, aunque el Brocense quiere sea nombre corrupto de amurca.”

En el ”Diccionario de autoridades” de 1734, tomo IV encontramos una definición parecida. Como es sabido, la industria de la miera ha tenido gran implantación en la sierra de Cuenca dadas sus particulares condiciones botánicas y la presencia de una gran cabaña ganadera trashumante, que requería de tal producto, abriendo las posibilidades de comercializar los excedentes tanto de miera como de otros productos obtenidos con el concurso de hornos. Las hemerotecas ofrecen muestras de cómo productos como el aguarrás o la pez, derivados del pino, se vendían en tierras lejanas. En la noticia que reproduzco  a continuación se citan puertos marítimos, mercados ávidos de pez para el calafateado de los barcos

“[…] Los de Armallones, Huerta-Pelayo, Valtablado del Rio, y Carrascosa de la Sierra, corren toda la Peninsula con su agua-rás, y pez, frequentando particularmente los Puertos de Cartagena, y de Cádiz, donde logran despacho ventajoso..”[5]
En 1845  ,en la  obra[6] “ Lecciones de historia natural: Botánica ,Vol. 2,pag 483 leemos: ..En la tercera tribu son de notar los pinos, muy abundantes en nuestro suelo ,principalmente las especies Pinus Sylvestris,Marítima y Pinea .De esta última se comen los piñones: las otras dos y especialmente la  primera suministran naturalmente o por incisión los productos que se llaman  trementina común, resina de pino   y galipodio, y mediante varias manipulaciones los que se denomina aceite de trementina ,aguarrás ,colofonia o pez griega ,pez de Borgoña, pez negra ,brea o alquitrán y humo de imprenta ,todas de gran consumo…”

En la obra[7] “Diccionario de materia mercantil, industrial y agrícola:” publicada  en 1851, pág. 148 viene explicada la voz alquitrán o brea  en estos términos:”…el alquitrán se obtiene destilando los leños  resinosos a  una alta temperatura.. el pino marítimo (Pinus marítima) es el de que se extrae la mayor parte del alquitrán y los demás productos  resinosos del comercio (trementina, pez, miera, esencia de trementina, brea seca , brea grasa,etc.) Además se obtiene el alquitrán resinoso del  pino silvestre, del pino cembro,  y  de otras variedades, convirtiendo en carbón  el leño de todas estas variedades ,después de haber obtenido toda la trementina..” En esta misma obra[8]   viene descrito el proceso de elaboración de los productos que se sacan del pino  a partir de la resina o trementina común como el alquitrán ,la brea ,la pez en sus distintas  variedades   :pez amarilla, pez blanca o pez de Borgoña ,pez negra, colofonía “llamada también Arcansón, Brea seca, Miera pez árida,  Pez griega , ,pez común, Pez seca es la parte resinosa de la trementina que queda en el alambique ,cuando se ha extraído el aceite esencial por la destilación"

Otra obra[9]  que nos explica el proceso de elaboración de la pez y de la  miera y otros productos derivados es el “Diccionario de agricultura práctica y economía rural :Vol. IV, 1853 (Imprenta”,Págs. 524,525 referido a los montes de Coca en Segovia `pero que sirve también para los de la Serranía de Cuenca.
La construcción de los hornos[10] es como sigue:
Consisten en una tinaja empotrada hasta el cuello; en un lado  de esta hay  una especie de bóveda  que sirve de fogón para que se evapore la parte de aguarrás que tiene la miera ,que en este estado va a parar a la alquitara, donde condensada sale a un recipiente  o jaro ,donde ya puede ser utilizada sin preparación.
Después de haber destilado unas cuatro libras[11] de aguarrás, que es lo que aproximadamente dan  veinticuatro cuartillos[12] de miera, cada vez  que se elabora, queda esta cocida, que es lo  que se llama pez griega,  con lo que se hace el incienso, resina, barniz y trementina, quedando en el fondo de la  tinaja el residuo que se llama sarro, y es de poca aplicación.
El incienso se hace dejando templar la pez griega en un rectángulo de  tablas  hecho al efecto en el suelo, desde el que,  con una  vasija que tiene un agujero  en la parte superior anterior al asa, se echa en un dornajo grande lleno de agua fría ,dando a la  vasija un movimiento para que resulten pequeños cilindros  ,que es como se venden.
La resina se obtiene echando en otra artesa , próximamente de vara[13] y media  de larga por un pie de ancho ,la pez griega  con un poco de agua , y batiéndolo con un palo hasta que forme un aparte  compacta y adquiera un grado de calor  que puedan amasarlo dos hombres ,hasta tomar un  color de amianto y quedar fía, en cuyo caso se endurece  y queda hecha la resina.
El barniz se hace con dos partes de pez griega  caliente y una de aguarrás ,todo bien batido.
La trementina, colando y calentando la pez griega; y por último, el griego  es la pez griega que para la facilidad de conducción se amolda  a una caja llamada “toral” ,que tiene cabida la mitad de las arrobas que carga una caballería.
Los productos en especie son miera, pez  griega, aguarrás ,incienso ,resina , barniz y trementina.
Del pinus marítima, pino carrasco en Cuenca, que es bastante resinoso, sacan los habitantes de Castril gran cantidad de alquitrán y brea ..”

   Madoz[14], en su célebre diccionario, nos da referencias también sobre la fabricación de carbón  y sobre  la de pez, miera  y alquitrán en algunos lugares de las tierras de Moya “se arreglan bastantes maderas, se hace carbón de pino para las herrerías, de  carrasca para el consumo del vecindario, tornillos, aros y ruedas para cribas y cedazos, pez y miera, alquitrán en Fuente El Espino, y guitarras en Garaballa: existen varios telares  de ropas bastas de lana y cáñamo, almazaras para la cera, varias herrerías y batanes y 29 molinos harineros,,”


                                 Pagina  del Catastro del Marqués de Ensenada  de la localidad  conquense de Fuentelespino  de  Moya donde se informa de su riqueza en pinos rodenos, enebrales y sabinares.Los enebros eran fundamentales para elaborar la miera y de los tocones de los pinos se sacaba la pez y el alquitrán ,tres productos que se hacían en Fuentelespino de Moya en el siglo XIX según nos informa  Madoz en su célebre diccionario.



Tres páginas del Catastro de Ensenada de la localidad conquense del antiguo Marquesado de Moya Villar del Humo  donde se comprueba su enorme riqueza maderera  en pino rodeno qeu ya era explotado en época árabe. De estos pinos rodenos en los siglos XVIII, XIX y hasta la primera mitad del  siglo XX se sacaban resina, miera, pez y alquitrán. La pez y el alquitran de sus tocones por medio de pegueras, hornos rudimentarios en el campo .AGS AGS _CE_RG_LO 96_213-214 y 215.



En otra  obra de 1861[15] se comenta el tipo de mieras .según informe del  Cuerpo de Ingenieros de montes de Cuenca y donde se aprovechan la miera y la resina :”Miera de enebro ,Miera de trementina de pino negral, miera de pino rodeno, resina de pino negral..
El aguarrás se fabrica solamente en Huélamo; es industria valenciana y se extiende a unos 3.000 pinos .Se lleva a Valencia el  aguarrás, que se vende en el norte a 44 rs la arroba.
La miera se aprovecha en los pueblos del marquesado de Moya, para lo cual queman las raíces del pino en unos hornos construidos al efecto y llamados pegueras. .Se vende a 9 reales la arroba  extrayéndose toda para Valencia. En las Sierras de Cuenca, para sacar la resina no practican ni barrenos ni hornillos, y sólo los sangran, abriendo con el hacha a tres o cuatro pies de altura, un corte o brecha somera que aumenta cada año , recogiendo la resina coagulada  que destila el pino por aquella herida, de resultado que por aquel corte perece el árbol en pocos  años..”

En 1878   en la obra  “Noticias Conquenses”[16] de José Lucas Torres Mena aporta nuevos  datos. En el capítulo décimo de su obra —p. 365— nos informa de que la producción provincial de aceite de enebro es de 200 arrobas, aclarando que el sobrante se vendía fuera. Más adelante, en la página 377, dedicada a la estructura de los 733 montes de Cuenca extendidos en 439 796 hectáreas, 2863 lo eran de enebro. Finalmente añade:
«En la Exposición universal celebrada en Filadelfia, durante el verano de 1876, ha figurado nuestra Provincia de una manera que podemos considerar espléndida, relativamente á las mezquindades anteriores […]. Don Ambrosio Yáñiz, de Cuenca, presentó miera o sea aceite de enebro» (óp. cit., pp. 404-405).


2.- Miera y pez
Ambos términos se confunden muchas veces porque el vocablo “mieras” engloba tres productos aceite  de enebro o brea de enebro, pez griega  y resina Por norma general se usa en plural —«mieras»— como genérico para designar toda una serie de productos obtenidos del bosque mediterráneo[17], cuyo proceso de producción es muy parecido, ya que se necesita destilar una planta con algún tipo de horno. En cualquier caso, el usufructo y aprovechamiento de los montes engloba ese tipo de actividades, sometidas a permisos de explotación, pago de tasas y un régimen de subasta al alza a la hora de la concesión.
Bajo la denominación de «mieras», existen tres productos:
- Aceite de enebro, aceite de cade o brea de enebro. Obtenido siempre a partir del Juniperus oxycedrus. El enebro común produce enebrinas —vulgarmente, «cucos»— usadas como aromatizante para la fabricación de ginebra, palabra derivada de «ginebro». Para este proceso hay que macerar y luego posiblemente destilar en alambique de alcoholes.
- Pez griega, comúnmente conocida como  «pedriega» por depuración de las palabras originales. Se obtiene a partir   de la destilación en horno o pegueras de las cepas y viejos tocones de pino. No obstante, es frecuente llamar mereras a esos hornos de pez griega, de ahí la confusión. Confusión que se agrava con las operaciones derivadas del uso de la pez griega y del aceite de enebro. Aparte de su uso en el calafateo de los barcos, impermeabilización de odres e incluso, en el campo bélico clásico, los proyectiles de fuego a base de bolas de brea encendidas, la pez griega se ha usado para señalar ovejas y cabras. Esa operación se hace tras el esquilo y consiste en marcar con un hierro finalizado en un signo sumergido en pez caliente y líquida —40 o 50 ºC— la corta lana del animal. Una vez enfriada, la pez quedará como una costra que permanece hasta el año siguiente. Esa operación de marcaje se denomina «empegar», «amerar», «almerar»… vocablos que complican todavía más todo lo anteriormente dicho.
- Resina en bruto, proveniente de la simple exudación del pino al practicarle una herida. La especie de pino más a propósito es el llamado «rodeno» —Pinus pinaster—, aunque se han resinado pinares de negral, carrasco e incluso albar. Se trata, insistimos, de resina en crudo. Sin embargo, la jerga del resinero remasador invita de nuevo a la confusión porque a las caras de resinación del pino las llamaba «mereras» o «meleras». En otras partes de España, al no haber grandes fábricas de resina, el proceso de destilación se hacía a pequeña escala, en hornos con capacidad para una o dos toneladas máximo, instalados  en mitad del campo y en un curso de agua cercano, ya que se necesitaba leña para calentar el vaso y un foco frío para completar el proceso de destilación por alambique. A esas antiguas fábricas a pequeña escala también se les ha denominado mereras. Por su parte, en las grandes resineras se obtenía aguarrás —o trementina— y colofonia. Esta última es una pasta seca y transparente susceptible de seguir empleándose en industria química o destilatoria. Tras la obtención de una veintena de productos entre los que se incluyen alcoholes —etílico y metílico—, alcanfores, celuloides —predecesor de los plásticos—, baquelitas, terpenos… queda un residuo untuoso de bajo punto de fusión que dieron en llamar «pez». Por tanto, la destilación industrial también produce pez. Es posible que en las antiguas pegueras el hecho de quemar la primera brea no sea otra acción que eliminar por combustión esos alcoholes, alcanfores, celuloides…
Buena parte de los productos citados, excluyendo los procesados industrialmente, eran servidos al vulgo por las mismas personas, posiblemente porque en ciertas épocas propicias esos vendedores se dedicaban a la obtención de cada producto en hornos en cierto modo parecidos, aunque con técnicas bien distintas. Para colmo de males a esos vendedores ambulantes se les conocía como mereros, meleros o pegueros.


3.- Fabricación de  la pez. Los hornos o pegueras.

La  técnica tradicional de fabricación de la pez apenas se ha modificado desde la edad media. Así  se describe el proceso de la misma en la obra[18]  “Historia de la ciencia y de la técnica en la Corona de Castilla: Edad media”
“ Una vez arrancadas las teas  o tocones  de los árboles se formaba el horno sobre la tierra, con un apoyo o asiento en su interior encima del que se montaban (operación denominada “ engobear”) los palos resineros formando un cono; por debajo del asiento quedaba  un hueco en el que iba cayendo el alquitrán o pez ,una vez llena la peguera, se le prendía fuego por su parte superior  y se destilaba un alquitrán que  luego era dejado enfriar durante dos o tres días antes de proceder a su recogida…”
Este proceso  viene muy bien descrito en el blog “ Educación y entorno” [19] de Jaime Rodríguez Leguía  en  su trabajo “ El último peguero” y de ahí entresacamos los pasos para fabricar la pez  que son los mismos descritos arriba.
1º Desgajar los tocones de los pinos y sus raíces  para obtener teas.
2º.-Llevar las teas hasta el horno o peguera  a lomos de algún animal. Esos hornos o pegueras   eran compartidos por varios pegueros y estaban situados en el campo.
3.- Ir colocando las teas en la peguera  ,que estaba  formada  por dos hoyos próximos entre sí y recubiertos de piedra. “En uno de ellos, el horno, colocará las teas apiladas una a una hasta llenarlo. Previamente habrá calentado el horno para hacer que la resina fluya mejor y cubrirá el suelo con tablas a las que llama soleras. Probablemente llenar el horno le haya costado varios viajes para aprovechar al máximo su turno, ya que había otros pegueros esperando. Habrá tenido que guardar todas sus cargas en un rústico chozo levantado al abrigo de alguna roca.”



Las dos imágenes están  tomadas del blog " Educación y entorno" de Jaime Rodríguez Laguía. Muchas  gracias.



3º.-Tapar la boca del horno con piedras  y chapas, dejando una  boca  en  la parte superior para alimentarlo.” Después de tapar la boca del horno con losas de piedra y hojalatas, teniendo cuidado de dejar una pequeña chimenea, prende el horno y espera. Otra cosa no tendrá el Tío Culebras, pero es rico en tiempo y paciencia. Las teas se van consumiendo poco a poco, y la brea fluye despacio por un canal practicado en la base del horno hasta el otro hoyo, la alquitranera, bien tapado para que no entre aire ni agua que contaminen el espeso líquido. Después, con ayuda del cazo, el Tío Culebras trasvasa el alquitrán a otro depósito , la cocedera, donde se prenderá para eliminar ácidos, alcoholes y otras sustancias volátiles. Removerá de vez en cuando con el hurguinero, hasta que su experiencia le dicte que ya está en disposición de ser trasvasada a la artesa, una especie de cajón de madera que en la Serranía conocen como cajales.”



4º.-Dejar solidificar la pez  un par  de días, cortarla en pequeños bloques para su fácil transporte y venta.
5º Usos frecuentes de la pez. Una vez vendida, la pez era utilizada para fabricar betunes y barnices, pero sobre todo para impermeabilizar el casco de los barcos, lo que se llamaba el calafateado, o el interior de las botas de vino y los pellejos de contener vino y aceite, marcar el ganado o curar sus heridas.
El oficio de peguero era oficio de gente humilde. El trabajo de la pez era un complemento para los jornaleros, pues era oficio de temporada. Las mieras que caían al pie del tronco eran la materia prima que los pegueros hacían arder en los hornos para obtener un producto usado por guarnicioneros, boteros y también pastores; éstos marcaban sus ovejas impregnando sus marcas metálicas con la pez. Los guarnicioneros untaban de la misma materia la hebra con la que cosían sus piezas de cuero, para darle consistencia. Los boteros trabajaban siempre con la pez para impermeabilizar las botas. Y mientras estos artesanos y pastores estuvieron en activo y la sociedad demandó sus servicios, lo pegueros pudieron vivir de su oficio, aunque fuera en complementariedad con otras actividades. La elaboración de la pez fue actividad muy extendida en muchos pueblos pinariegos que en nuestra  comarca  y en toda la Serranía de Cuenca eran abundantes.




Imagen tomada  de la web :www.laboteria.es Muchas  gracias.

4.- Proceso de elaboración de la miera
Era un proceso casi igual que el de fabricación de la  pez.
a)      La mierera. Estructura[20]
Genéricamente, la mierera es un horno compuesto de dos cúpulas, una interna y otra exterior, al modo de las muñecas rusas, que dejan un espacio entre ambas en el cual se aloja el material combustible. Ambas cúpulas se construyen por aproximación de hiladas, por lo que pueden llamarse cúpulas materiales frente a las cúpulas formales. Trataremos de explicar tal distinción:
En el caso de la cúpula formal, la denominación le vendrá dada por consistir en una estructura masiva que funciona por gravedad y es al igual que un muro. Se trata, pues, de un elemento constructivo autoportante. Por el contrario, la cúpula formal, que solo podrá mantenerse en pie una vez terminada, entrará en carga en el momento de retirar unas estructuras auxiliares: las cimbras y apeos.
La cúpula interna, o caldera, está construida mediante hiladas de cascotes de teja unidas por arcilla que se emplea para dar cohesión a estas piezas y enfoscar el trasdós de la ligera estructura —entre diez y quince centímetros de espesor— en contacto   el fuego. El material empleado  tiene propiedades refractarias muy superiores a las de la piedra caliza

b)      El proceso
.
                                 Sabina albar y enebros  en  la aldea de La Nogueruela ( Salvacañete)
Tras el acopio de enebro y de retama, se comienza con la colocación de raíces, cepas y troncos de enebro verde abiertos con el hacha o la cuña para que expongan directamente el duramen, en el interior del horno a través de la piquera de carga situada en la plataforma superior. Era importante colocar bien las cepas y troncos más gruesos evitando dejar bolsas de aire que pudieran favorecer la quema de los mismos, ya que el aceite se halla en la médula o duramen de la planta. Una vez completada la caldera se procedía al sellado con la losa superior.
Iniciado el proceso, los huecos eran tapados para evitar las pérdidas de calor, quedando únicamente libre un orificio en la parte baja de la puerta que da paso al canal o desagüe. La puerta tan solo era abierta ocasionalmente para atizar o recolocar las raíces de enebro con objeto de mejorar el rendimiento. La adición de materia combustible —ramas finas del propio enebro y otras de pino, aliagas, sabinas…— se hacía a través de las piqueras laterales.
Tras el encendido debía cuidarse el fuego continuamente para que el calor se repartiera bien por el exterior del vaso de la caldera. El efecto refractario del barro y cerámica permite un caldeado uniforme por el interior, amortiguando el fuego directo. Cuando había iniciado la destilación de aceite, se tapaban las chimeneas del hogar con el fin de que no se desperdiciase el calor y mantuviese ese estado durante horas, quizá hasta dos días.
La destilación de aceite producía además la carbonificación de la madera del enebro. De ahí que el carbón fuese un subproducto del proceso. Se dice que la venta de ese carbón era la propina del jornalero, una vez vendido en las fraguas y herrerías del pueblo. No obstante, el carbón más fino o picón era usado para los braseros en la calefacción de las cocinas. No se descarta el uso en calientacamas metálicos para evitar la humedad en las sábanas y hacer más agradable la llegada al lecho en las noches invernales.

El aceite de enebro así producido no tenía ningún otro proceso adicional. Era metido directamente en pellejos u odres y se vendía por los pueblos de forma ambulante. El odre era un buen recipiente con fácil vertido, adaptable a los lomos de una caballería y, sobre todo, sin posibilidad de rotura por golpe. Por ello, la industria de la botería destinaba los grandes pellejos de machos cabríos para el aceite de enebro, aceite de oliva y vino, oportunamente impermeabilizados con pez griega.

Antiguos pellejos  para contener vino o aceite.Imagen  tomada de la web  www.milanuncios.com


5.- Uso de la miera.
Dado que las antiguas Tierras de Moya como parte  de  la Serranía de Cuenca son, como ella, una comarca de gran tradición ganadera, hemos  de comenzar destacando el uso de la miera en estas actividades. La miera o aceite de enebro, de propiedades desinfectantes y vermífugas, se empleaba   para sanar la roña o sarna de las ovejas, cabras y otros animales domésticos. El encargado de provocar tal infección es el arador de la sarna, ácaro o arácnido que parasita a los animales por norma general desnutridos o viejos, llegando a vivir entre la epidermis y dermis. Las heridas producidas, amén de infectarse, dejaban pequeños boquetes en el cuero y por tanto esas pieles no valían para producir pergaminos.


                                  Rebaño  de ovejas  en trashumancia. La miera se aplicaba para  combatir infecciones en  ovejas y cabras , según nos hablan muchos documentos.

Para combatir las infecciones se empleaba la miera, aplicada por vía cutánea a los animales del siguiente modo:
La miera se vertía en un recipiente, a menudo un «colodro» o cuerno de toro y, empleando una pluma de gallina como si de un pincel se tratara, se trazaban una serie de líneas longitudinales a lo largo del lomo de las ovejas, apartando para ello la lana del animal para que la miera estuviera directamente en contacto con   la  piel.
Hace casi dos siglos, el soriano Manuel del Río Alcalde[21] (1757-¿?), Hermano del Real Concejo de la Mesta, en su obra “Vida pastoril” (Madrid, 1828), explicaba el empleo  de la miera. En la página 29 se describe el uso más común:
“Toda la parte enferma  se esquilará, y se untará con miera, o bien se lavará con una decocción de vedegambre. Si es procedente del piojo basta con untarlas con un poco aceite común.” Al tratar del mal llamado «sanguiñuelo» —p. 35— dice:
Es la salida abundante de moco sanguinolento por las narices: se conoce además en que la res enferma  tose frecuentemente y arroja sangre por las narices, en cuyo caso es muy dañoso.”
“En esta enfermedad el mayor cuidado de los Pastores debe dirigirse a preservarla, porque una vez declarada, las produce la muerte. Sin embargo algunos ponen en uso para curarla la sal mezclada con tejo molido; otros les dan sal amerada; otros en fin, unen a la sal una planta llamada junciana[22]: de todos estos remedios los mejores son los dos últimos, y si se dan antes que el moco se presente sanguinolento se precave la enfermedad.”
Por último, en la página 153, añade:
“Cuando los ganados marchan cañada arriba, llevan ya el fruto completo; está ya próxima la época de cortarlo, y si en ese intermedio se presentase algún grano de roña, es necesario curarlo sin manchar la lana, mezclando la miera con un poco de aceite de comer para que corra por el cutis; pero si los granos son muchos, lo mejor es lavarlos con agua de vedegambre. Cualquier pequeño defecto en la lana se advierte mucho en la sierra de Segovia; pero en las demás que se coge á vellón redondo no se nota tanto, y solo se ve en el lavadero. Algunos no curan la roña cañada arriba, y lo hacen en la peguera, porque si el rebaño está limpio al salir de Extremadura poco puede  inficionarse en veinte días lo más que tarda en llegar a Villacastin y tienen la satisfacción de que ninguna oveja llegue manchada”.
Si el mes de Marzo es seco, y las ovejas no salen cojas, la marcha no es muy penosa para estas ni para los Pastores; pero si sucede lo contrario los cogeros no pueden reposar, la mayor parte de la noche están andando, y de día tienen que curar con miera las gusaneras o las grandes supuraciones que producen las peras que motivan la cojera.”

En la obra[23] “Curso completo o Diccionario universal de agricultura teórica ..., Volumen 6” se explican otros usos de la  miera  y de la pez:” La diarrea del  ganado lanar es acaso lo que llaman” chamberga” nuestros pastores. Administran estos a los que la padecen sal  revuelta con miera .Usan también la decocción de raíces de verdegambre o de genciana en la dosis de un xícara para las reses grandes  y, proporcionalmente menos para las pequeñas. Otros les suministran una pequeña dosis de raíz  de  genciana pulverizada y  revuelta con iguales  proporciones de sal y pez  molidas.”
Otras referencias señalan que en ausencia de miera, especialmente en el período trashumante, los pastores aplicaban sobre las heridas la saliva obtenida tras mascar tabaco.

Precisamente otro uso, el humano, se apunta en las Actas y memorias de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la provincia de Segovia[24] (tomo II-1786), sin embargo, por referir al pino esta sustancia, parece tratarse de un tipo de pez[25], reproduciendo los errores antes mencionados.


En otro plano ajeno al que venimos analizando, un uso que llegó de Oriente tenía que ver con la fabricación de incienso. Desde Mesopotamia y posiblemente la India, llegan crónicas del uso de inciensos en ceremonias religiosas de inhumación de cadáveres. Los vapores desinfectantes aseguraban las condiciones salubres de la estancia de los muertos. No es de extrañar que la tradición cristiana adoptase el incienso en sus ceremonias. Destaca en este sentido el famoso botafumeiro de la catedral de Santiago de Compostela empleado para favorecer la profilaxis y desinfección ante la llegada continua  de peregrinos poco aseados que transportaban en su piadoso viaje piojos, ladillas, pulgas e incluso sarna.



Imagen tomada de la web : www.laboteria.es




[1]RELACIONES TOPOGRÁFICAS DE LA MANCHA  Descargado el 10-10-2013 de www.realbiblioteca.patrimonionacional. Publicación S. XVIII 291 f f/“Copia de las ordenanzas  que tiene en su archivo la villa de Moya, para su tierra y marquesado[1]” Dicha copia fue realizada utilizando otra copia de la existente en el archivo de  Moya y que fue traída  por el visitador D. Pascual Higueras, vecino de Valdeolivas. Sobre estas ordenanzas remitimos al lector a LOPEZ MARÍN,M. ” Copia de las ordenanzas  que tiene en su archivo la villa de Moya, para su tierra y marquesado” Revista Moya 39 , enero 2014 ,págs. 7-12 .Artículo con el mismo título en el blog del  autor  publicado el 4-1-2014 descargable en la dirección web: http://mlopezmarinhistorialocal.blogspot.com.es/2015/01/ordenanzas-que-tiene-en-su-archivo-la.html.
[2] Había que sacar un permiso para poder hacerlo. Ese permiso lo daban los concejos con autorización del Marqués de Moya y muchas veces hubo pleitos por tal motivo. El archivo del Consejo de Castilla da buena prueba de ello y de  Salvacañete  hay referencias de algunos de ellos así como de otros lugares del Marquesado.
[3] De Covarrubias Orozco” Tesoro de la   Lengua Castellana o Española” (1611)Sebastián de Covarrubias vivió entre  1539-1613. El libro fue consultado en internet en la dirección: https://books.google.es/books?id=K10MJdL7pGIC&printsec=frontcover&dq=Tesoro+de+la+lengua+Castellana+o+espa%C3%B1ola&hl=es&sa=X&ei=d_S_VJGCNczeatS7gNgM&ved=0CCMQ6wEwAA#v=onepage&q=Tesoro%20de%20la%20lengua%20Castellana%20o%20espa%C3%B1ola&f=false (21-1-2015Este autor fue «capellán de su Majestad, Maestrescuela, Canónigo de la Santa Yglesia de Cuenca, y Consultor del Santo Oficio de la Inquisición»
[4] Citado por GUADALAJARA GUADALAJARA ,VELEZ Cipriano “La mierera de Vargas de Alcantud”. Revista Española de Folklore nº 386,pags 4-11. Se puede descargar en versión  digital  en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o en la Fundación Joaquín Díaz. Descargada de internet  en la dirección: http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.php?ID=3862 ( 21-1-2015)
[5] Correo mercantil de España y sus Indias, n.º 22, del lunes 16 de diciembre de 1793, Agricultura).Descargado de la Hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional( 21-1-2015)
[6] Yáñez y Girona ,Agustín.-“Lecciones de historia natural. Botánica.vol 2”, pág. 483. Descargada de internet  en la dirección electrónica : https://books.google.es/books?hl=es&id=POFfj8nywr4C&q=Pez+y+miera+#v=snippet&q=Pez%20y%20miera&f=false (22-1-2015)

[7] Oriol  Ronquillo y Vidal. J “  Diccionario de materia mercantil, industrial y agrícola:…….” Vol. 1, pág. 148.Descargada en https://books.google.es/books?hl=es&id=9LktAQAAIAAJ&q=Pez++y+miera#v=snippet&q=Pez%20%20y%20miera&f=false.(22-1-2015)
[8] Óp. cita “ Diccionario de materia mercantil, industrial y agrícola:…….” Vol. 1Pags 127-128
[9] Esteban Collantes Agustín,Alfaro,Agustín” “Diccionario de agricultura práctica y economía rural….” Tomo IV Madrid ,1853.Descargable en : https://books.google.es/books?id=wsgBJ-0tZtoC&pg=PA524&dq=Pez+y+miera&hl=es&sa=X&ei=bUzBVJ-aIIKvU8i5gJgG&ved=0CEMQ6AEwBg#v=onepage&q=Pez%20y%20miera&f=false (22-1-2015)
[10] Los hornos rústicos construidos en el  campo en la serranía de cuenca y en  las tierras de Moya  imitaban esta forma de tinaja pero  estaban construidos con piedras en el suelo ,como después veremos e incluso algunos con cascotes de teja.
[11]  La libra (lb) es una unidad de masa usada desde la Antigua Roma. La palabra (derivada del latín) significa "escala o balanza", y todavía es el nombre de la principal unidad de peso y masa usada en los países anglosajones. 1 libra equivale a 0.45359 kilogramos y a su vez 1 kilogramo es igual a 2,20462262 libras. https://es.wikipedia.org/wiki/Libra_(unidad_de_masa) (23-1-2015)4 libras de aguarrás no lega a 2 kg.
[12] El Cuartillo castellano era una medida de líquidos que equivalía a 0,51251 litros. Es decir, que un litro del sistema métrico decimal tiene muy aproximadamente dos cuartillos. En la arroba castellana usada para la medida de líquidos hay treinta y dos cuartillos; cada cuatro de estos componen una azumbre. El cuartillo se divide en cuatro copas. Veinticuatro cuartillos de miera son 12 litros que producen  no llega a 2 kg de aguarrás. https://es.wikipedia.org/wiki/Cuartillo_(unidad_de_volumen) (23.1-2015)
[13] La vara —una de las antiguas medidas españolas— es una unidad de longitud que equivale a 3 pies. Respecto a la longitud del pie —patrón de los sistemas métricos arcaicos—, la vara variaba en los distintos territorios de España: su longitud oscilaba entre 0,8359 m la vara de Alicante y los 0,768 m la de Teruel. No obstante, la más empleada era la vara castellana o vara de Burgos, de 0,835905 m, tres veces el pie castellano de 0,278635 m. https://es.wikipedia.org/wiki/Vara (23-1-2015).Las medidas de esta artesa  eran aproximadamente de 1,3m x 0.3.

[14] Madoz, Pascual.: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar” Pág. 491. Edición digital en la página  http://books.google.es/books?id=HN8CAAAAYAAJ&pg=PA491&dq=herrer%C3%ADa+de+Boniches (8-01-09).

[15] Memoria de los productos de la Agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857, presentada al Ministro de Comercio por la Junta Directiva de aquel concurso” ” Imprenta Nacional .Madrid 1861. Pág. 1112.Descargado de https://books.google.es/books?id=ikBq4wlcTUIC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q=Miera&f=false  (21-1-2015)
[16] Torres Mena ;J.L.” Noticias Conquenses”1878
[17] Óp. cita  “La mierera de Vargas de Alcantud”. Revista Española de Folklore nº 386,pags 4-11………….
[18] García Ballester ,Luis.-“Historia de la ciencia y de la técnica en la Corona de Castilla: Edad media” Junta de Castilla  y León. Consejería de Educación y Cultura. 2002,790 págs., pág. 293.
[19] Rodríguez Laguía  ,Jaime “ El último peguero”. http://educacionyentorno.blogspot.com.es/2014/01/el-ultimo-peguero.html#
[20] Óp. cita “La mierera de Vargas de Alcantud”. Revista Española de Folklore nº 386,pags 4-11………….
[21] Del Río Alcalde ,Manuel..-“Vida Pastoril” Madrid ,1828. Descargado de internet  en la dirección: https://www.google.es/search?tbm=bks&hl=es&q=Vida+pastoril (22-1-2015) Pág. 29.
[22] Nombre común o vulgar: Genciana, Genciana amarilla, Gengiba, Junciana. Nombre científico o latino: Gentiana lutea. La codicia de algunos recolectores desaprensivos ha puesto en trance de extinción a esta majestuosa planta, ya que crece tan lentamente que tarda 10 años en dar sus primeros frutos. La genciana es una de las plantas aperitivas y digestivas más apreciadas. http://www.infojardin.net/fichas/plantas-medicinales/gentiana-lutea.htm (23-1-2015)
[23]Rozier ,Francois “Curso completo o Diccionario universal de agricultura teórica ..., Volumen 6”Traducido al castellano por D. Juan Álvarez Guerra. Pág. 220. Descargable en: https://books.google.es/books?id=RNsTRUsiUOgC&pg=PA220&dq=Pez+y+miera&hl=es&sa=X&ei=bUzBVJ-aIIKvU8i5gJgG&ved=0CC4Q6AEwAg#v=onepage&q=Pez%20y%20miera&f=false ( 22-1-2015)
[25] Aguilar Piñal ,Francisco.-“ Bibliografía de autores españoles del Siglo XVIII”. Tomo IX. Anónimos 1.C.S.I.C. Documento 85 , pág. Referencia sobre contenido “Actas y memorias de la Real Sociedad Económica de Amigos del  País de la Provincia de Segovia .Tomo II ,año 1786” por Antonio Espinosa




(C) MARIANO LÓPEZ MARÍN