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domingo, 28 de diciembre de 2014

.APUNTES HISTÓRICOS SOBRE ASPECTOS DE LA CULTURA DEL AGUA EN SALVACAÑETE

APUNTES HISTÓRICOS SOBRE ASPECTOS DE LA CULTURA DEL AGUA  EN SALVACAÑETE
                                                    POR MARIANO LÓPEZ MARÍN
Este artículo fue  publicado en parte  en el libro de fiestas de Salvacañete  el año 2008 coincidiendo con la Exposición Internacional de Zaragoza dedicada al agua y con los 130 años de la creación de la Junta de Aguas de Salvacañete como homenaje  a todas las gentes que durante siglos hicieron posible que esa cultura del agua llegará a nosotros.
Hoy lo traigo  a este blog ampliado  para seguir difundiendo esa cultura ancestral del agua que muchas generaciones nos han legado y que ha llegado hasta nuestros días como parte de nuestra historia y como un recurso etnográfico fundamental.Forma parte de uno más amplio  sobre la cultura del agua  en Salvacañete incluido en mi obra inédita ETNOLOGÍA Y  COSTUMBRES POPULARES DE SALVACAÑETE.


Junta ríos Zafrilla y Cabriel cerca de la Peraleja (Salvacañete).Foto de mi amigo  Ignacio Latorre Zacarés.Muchas gracias

El año 2008, coincidiendo con la exposición internacional de Zaragoza dedicada al agua y  con los 130 años de la creación de la Junta de aguas de Salvacañete me pareció  oportuno dedicar un artículo a la rica cultura del agua  de nuestro pueblo como  homenaje a las  gentes  que la han hecho posible.
La historia de nuestro pueblo  siempre ha estado unida  a la del agua  que le ha dado vida. Agua  de sus abundantes fuentes y manantiales y agua del  Cabriel. De hecho era conocido como Fuentes Claras  por sus  abundantes fuentes. La abundancia de agua, de buenas tierras y su situación estratégica  propició la existencia de sendas villas romanas, Albónica y Agiria,  posiblemente localizadas junto a la ermita de Valdeoña y en Torrefuerte.  Los  núcleos poblacionales  que surgieron tras la reconquista de esta zona  a los musulmanes  y su posterior repoblación nacieron allí donde era posible la agricultura, el pastoreo y  había agua. Desde el siglo XIII tenemos constancia  de la existencia de la Villa de las Veguillas, actual Torrefuerte, cuyo primer señor fue D. Gil Ruiz de Castilblanque. Toda la zona de Torrefuerte es rica en agua.

                 Antiguo castillo de Torrefuerte (Salvacañete) surgido en la edad Media y lugar rico en agua..Posiblemente allí se localice la mansión romana Agiria según mis investigaciones.Foto Castor Barrera Marín. Gracias.

La edad Media  dejará  en nuestras tradiciones una leyenda  relacionada  con la mañana de San Juan y con el agua. Cuenta esta  leyenda  que cada  cien años, la mañana de San Juan, baja a peinarse  un a princesa al lugar de Cernina, junto al Cabriel. Se le apareció a un pastor, peinándose con un peine de oro.  Le preguntó al pastor que a quien  quería más al peine o a ella. Y habiéndole contestado que al peine  se volvió a quedar encantada. Dicen que no volverá a parecer hasta otros cien años. El año que hace cien puede ser cualquier año. Cerca del lugar de la aparición y del encantamiento hay dos rocas conocidas como el rey y la reina, los padres de la princesa encantada.  Recordemos todos la costumbre que había en nuestro pueblo  de ir esa mañana de san Juan las chicas a “tomar la verbena”   a las fuentes  que había junto al Cabriel o a alguna fuente próxima  al lugar donde se vivía   a lavarse la cara y a almorzar. Se debía de realizar antes de la salida del sol.

                      Río Cabriel muy cerca de Salvacañete.M.López Marín

Junto al río     Cabriel  surgirán distintos rentos  aprovechando la riqueza forestal de      sus riberas, la existencia de pastos y la abundancia de agua. Lugares como La Peraleja, Masegosillo, La Herrería, Casas del Río nos recuerdan ese pasado. Además  el agua del Cabriel y la existencia de vetas ferruginosas en nuestra zona  permitieron en el siglo XVIII la  creación de hasta cuatro herrerías, una  en el lugar de la Herrería y propiedad de D. Juan Peinado de Araque caballero de Moya  y otra la del Martinete  donde D. Jaime de Castilblanque, ilustre salvacañetero, fabricó el primer acero de la provincia de Cuenca.Las otras dos  en los lugares de la Peraleja y la Peña del Buitre. El agua  movía los martinetes. El mineral  de hierro procedía de vetas ferruginosas  que había en nuestro pueblo  y   de Ojos Negros. Una importante  familia de esa localidad, la familia Mateo, lo suministraba. Se encargaban del transporte del mineral los vecinos de Ródenas (Teruel)  especializados  en esa tarea con  sus acémilas. Lo traían a las numerosas ferrerías  que había en la Sierra de Albarracín en lugares como Torres  y a las del Cabriel en Salvacañete y Boniches. También el agua del Cabriel  sirvió para que funcionase un batán en Salvacañete desde el siglo XVIII cuyo edifico todavía sigue en pie  y para mover las piedras de cuatro molinos harineros: el de la Herrería, el de arriba conocido anteriormente como Molino del Concejo, la Fábrica  o molino de en medio y el de abajo. Todos esos molinos han tenido alguna vez un generador eléctrico. El de la Herrería suministró luz eléctrica  a la aldea de la Nogueruela durante años. En el Molino de Arriba la serrería de David Garrido también suministró luz al Cubillo  por las noches, cuando la serrería no se utilizaba. En la Fábrica   se instaló también un generador para producir luz eléctrica para Salvacañete y en el Molino de Abajo desde hace años funciona un generador para el servicio eléctrico de ese lugar.  En la década de 1940 se creó la empresa Hidroeléctrica de Valdeoña que desde la minicentral  hidroeléctrica que se construyó    junto a las fuentes del Batán suministraba  luz por las noches a Salvacañete, Salinas del Manzano, Casas Nuevas, Hoya del Peral y Arroyo Cerezo. Aprovechaban el agua del caz de la Vega por las noches. Esta actividad fue posible por  el esfuerzo económico de un grupo de salvacañeteros  que se asociaron formando una sociedad  en la que participaban gentes de Salvacañete y sus aldeas.


Molino  de la Herrería (Salvacañete) uno de los cuatro molinos harineros que tuvo Salvacañete en siglos pasados.También este lugar fue batán, antigua herrería y minicentral eléctrica.En la actualidad,año 2014, es una casa de turismo rural.

Agua y naturaleza se entremezclan en Salvacañete.,Composición realizada por  Antonio,esposo de Elena Domingo.Gracias.

            Salvacañete dese la ermita de Valdeoña junto al río Cabriel.M.Lopez Marín

El río Cabriel también ha servido durante siglos para el transporte de maderas  que eran conducidas hacia Valencia y Alcira a través de éste y del Jucar. .Los afamados gancheros conducían los troncos  construyendo balsas y desplazándolos por el agua con ganchos. Estas maderadas llegaban  hasta los lugares de saca desde donde eran transportados con carros madereros hasta los lugares de transformación.  De esta actividad del transporte de maderas por el río Cabriel hay constancia desde la época árabe. A Salvacañete llegaban gancheros de Ademuz y de Chelva. Los de Ademuz tenían justa fama. El tío Mariano Murciano" Mariano el Honrubia" fue uno de los últimos gancheros de Salvacañete  y la última maderada bajó por el Cabriel en 1942. La zona de los Covarchos era la más difícil porque el agua se filtraba.
         Río Cabriel en las proximidades de Salvacañete.M.Lopez Marín

El agua del Cabriel ha servido sobre todo  para riego. En el Catastro de Ensenada de 1752  hay ampliar referencias  al riego en Salvacañete con las aguas del Cabriel indicando que se cultivan algunas hortalizas, cáñamo y algunos frutales, el rendimiento de las tierras   y los gastos ocasionados  por la compostura del caz de la vega y cercadas, gastos que ascendían en 1752 a78 reales  importe del pan y del vino de los vecinos que participan en dicha compostura y limpieza El paraje de los Cañamares lleva ese nombre por estar dedicado en esa época al cultivo de esa fibra necesaria para la fabricación de cuerdas  y otros productos ligados a la agricultura.
  
En 1878 se legalizó la Junta de Aguas  y Comunidad de regantes de  Salvacañete, una de las más antiguas de Cuenca. El Reglamento de la Comunidad de Regantes y Junta de Aguas  se conserva en placa fotográfica  en el archivo municipal. Consta el mencionado reglamento de 49 artículos y aparece validado con el sello del ayuntamiento constitucional de la villa de Salvacañete. En su artículo primero  indica queConstituyen  la Comunidad de Regantes de esta Villa todos los vecinos que tengan derecho a regar sus fincas de La Vega y La Vegatilla con el caz mencionado de la Vega El Reglamento  de la Junta de Aguas y Comunidad de Regantes de Salvacañete contiene  4 disposiciones transitorias en sus artículos 46 47,48  y 49. Fue aprobado por todos los asistentes el 29 de mayo de 1878. Entre las firmas  que  incluye destacan como secretario Julián Valero, Ambrosio Muñoz como Alcalde, José Lorente, Nicolás García, Eugenio López, Francisco López, Mariano Marín, Pedro Giménez, Doroteo Giménez, Juan Abril, Adolfo Pérez, Mariano Lozano, Manuel Zarzoso, Celestino Domingo, Pedro Valero, Tomás Muñoz, León Muñoz, Julián Valero, Manuel Perea Vidal , Marcial Perea, Carlos García, Casimiro García, Roque Aspas y otros

La idea de la  construcción de la presa de riego y el trazado del caz hasta la
Vega
fue de un vecino del Molino de Arriba, Justo Valero que diseñó con medios rudimentarios el trazado, una verdadera obra de ingeniería. El agua  llegaba desde la presa hasta la Vega a través del caz que discurría por la  margen izquierda del Cabriel, en muchos tramos pegado al río por  lugares de gran belleza entre chopos, bujes, bosques de ribera extraordinarios,  acebos en algún lugar recóndito , zarzamoras, avellanos y sargas. Este caz en palabras del ingeniero agrónomo utielano Ricardo Huerta “ estaba construido con una gran maestría porque con un mínimo desnivel desde la presa a la Vega llegaba el agua y por tanto era una excelente obra de ingeniería  hidráulica construida con medios muy rudimentarios cuando se hizo la obra en el siglo XIX” Poder tener una gran extensión de tierras regables  suponía obtener alimentos para personas y animales de forma  más segura  en un momento en que la población de Salvacañete había crecido.




                               Rincón de la Peraleja  .Foto Igancio Latore Zacarés.Gracias

 La Noueruela (Salvacañete) Aldea en tiempos medievales rica en pastos y cursos de agua.Foto  M.Lopez Marín


         Hoya del Peral (Salvacañete) Esta aldea es rica en pastos y agua.Surgió en la edad media.Foto de mi amigo Toni Virtudes Segarra. Gracias

El mismo año que  se legalizó la Junta de aguas  y comunidad de Regantes de Salvacañete tuvo lugar una expedición por los ríos Cabriel y Júcar promovida por  los regantes valencianos, los de la Acequia Real del Jucar, para averiguar si se hacia un uso fraudulento del agua en estos ríos. Esta expedición se denominó “Visita á los ríos Júcar y Cabriel: Memoria descriptiva 1878 En la Biblioteca Valenciana, ubicada en el rehabilitado Monasterio de San Miguel de los Reyes (Valencia), hay depositados dos ejemplares de la memoria de esta expedición: “Visita á los ríos Júcar y Cabriel: Memoria descriptiva 1878. El reconocimiento de ambas cuencas se produce a partir de Cofrentes, pueblo donde se juntan ambos ríos. La inspección elige primero remontar el curso del Cabriel y posteriormente pasar a la cabecera del río Júcar, próxima a la del Cabriel, para descender toda su cuenca hasta volver al punto de partida inicial, es decir, a Cofrentes. Sin embargo, en el término de Boniches (Cuenca), la Comisión observa cómo el Río Laguna o Mayor, procedente de Cañete, vierte sus aguas al Cabriel con un mayor caudal que el propio río principal (fenómeno que también pasa en la actualidad en múltiples ocasiones). Por ello, la expedición decide remontar sólo 12 Km. más el Cabriel y volver a la desembocadura del río Laguna, remontándolo hasta Cañete. Por lo tanto, la Comisión no llega a la cabecera del Cabriel, ya que creía que en el curso alto del río, ante la falta de caudal, ya no existiría ningún elemento importante que aprovechara ilegalmente las aguas. No obstante, aguas arriba de Boniches, el Cabriel sí ha dispuesto de molinos como el de Bolses (El Cubillo), los molinos de Abajo, del Medio, de Arriba y de la Herrería en el término de Salvacañete o el molino de la Cascada de San Pedro en El Vallecillo (Teruel), casi en la cabecera del río. Así pues, tras descender otra vez unos 12 km. el curso del Cabriel, la expedición remontará el Laguna hasta Cañete y desde aquí pasará a Tragacete, en cuya sierra tiene su nacimiento el Júcar.

LEGALIZACIÓN  DEL REGADÍO DE LA VEGA  Y MEJORAS  EN  EL MISMO

 La legalización de la toma de aguas del Regadío de la Vega  se tramitó en 1967 siendo Presidente de la Junta de aguas y Comunidad de Regantes de Salvacañete  D. Florencio Ibáñez Yuste. Llevó varios años de trámite administrativo. El 22 de marzo de 1982 el Ministerio de Obras Públicas y Urbanísimo, en concreto su Dirección General de Obras Hidráulicas (Comisaría Central  de Aguas , Servicio de Organización y Actuación Administrativa )   dirigen un  escrito  a la comunidad de Regantes de Salvacañete  ,con fecha de salida 3 de abril de 1982  y nº 6495  comunicando la inscripción del aprovechamiento de aguas  para riego en el término municipal de Salvacañete ( Cuenca)  Figura inscrito en el Libro  J-5 folio 17, nº 60 372
“ El 2  de enero de  1967, ante la Comisaría  de Aguas del Júcar, se presentó instancia  por D. Florencio Ibáñez Yuste , en su calidad de Presidente  de la Junta de Aguas  y comunidad de Regantes de Salvacañete, solicitando  la inscripción en el Registro de Aprovechamientos  de aguas públicas  de uno, que , que se venía utilizando en el río Cabriel, con destino a riegos, en el término  municipal de Salvacañete (Cuenca)
A esta petición se acompañó certificación del Secretario de la Comunidad , de que dicha comunidad fue aprobada  el 15 de octubre  de 1878 por el Gobierno Civil de la provincia , Sección Fomento, Negociado de Aguas  y un ejemplar manuscrito del Reglamento de la Junta de aguas ,aprobado  el 29  de mayo de 1878 así como oficio del  gobierno civil de la Provincia de Cuenca  de 15 de octubre del mismo año por el que , en atención a que  no llegaba el terreno regable a 200 Ha se devolvía el Reglamento formulado por la Comunidad ,de conformidad con la Ley de Aguas de 3 de agosto de 1866, para que se rigiera por él.
En la década de los años 1960 se construyó el Regadío Nuevo que  tomaba el agua de la acequia del Carrilejo y llegaba hasta las Acequias. El tío Jesús Valero, con medios muy rudimentarios realizó el posible trazado de la acequia para mantener los niveles de agua. Y ese trazado coincidió posteriormente con el del ingeniero de la confederación hidrográfica del Jucar.
Para solucionar los problemas de las sequías periódicas del Cabriel en verano hace años se colocó una instalación de bombeo de agua  en las Fuentes del  Batán y han sido varios años los que ha sido necesario utilizar un motor.

Desde 2005  se ha llevado a cabo  un  programa de mejora del  regadío de la Vega  y en la actualidad, año 2008, se ha concluido  estando todo entubado y con tomas de agua en las fincas o en sus proximidades. Como colofón de estas mejoras  se han arreglado todos los carriles de la Vega con una importante inversión económica. Gracias a las personas y entidades que las han hecho posible. 

OTROS REGADIOS TRADICIONALES EN SALVACAÑETE

Cuando las  necesidades de la población lo demandaron  ,aprovechando el agua de las numerosas  fuentes y manantiales que hay  por el termino y de los  "encaños",sistema de drenaje en los pedazos con exceso de humedad  se hcieron otros regadíos bien por riego directo por medio de acequias como los regadíos de la Fuente Vieja,Cermeño,El Corbalán, Cañigralejo en la zona del Reguero  de las Fuentes  y Regajo Ciriyuelos en Salvacañete ,los de las aldeas y rentos de Valle Carmona ,Masegarejo,Torrefuerte, Masegosillo, La Herrería, La Fábrica y el Molino de Abajo;  o por medio de balsas construidas donde  había un encaño ,una fuente o aguas de escorrentía que se almacenaban ,feómeno este último frecuente en las aldeas de Hoya del Peral,Casas Nuevas y en otros rentos y aldeas  salvacañeteras.Quedan como testimonio de estos regadíos las acequias  y las balsas donde se almacenaba el agua  que son un excelente recurso etnográfico que debemos conservar.




FUENTES PÚBLICAS Y LAVADEROS EN SALVACAÑETE Y SUS ALDEAS.

El agua  es una necesidad vital tanto para personas como par los animales. Siempre se situaban las poblaciones cerca de cursos de agua   y manantiales para poder tener acopio de este preciado líquido
Cada día era necesario  ir a por agua  con cántaros y botijos.Los cántaros se llevaban  en las "aguaderas"  ,objeto hecho con  esparto formado por cuatro bolsas que se colocaban dos a cada parte de una caballería y dentro de ella se colocaban los cántaros.Una vez que se llegaba a casa se guardaban los cántaros  en las  " cantareras", lugar situado en la cocina debajo del "basar" bien protegidos con ramas de bog o "buje" para mantener el agua fresca .Esta operación de ir a por agua a  la  fuente pública se repètia en Salvacañete todos los días.
Los ayuntamientos se vieron en la necesidad de construir lavaderos públicos donde lavar y recoger agua. Estos lavaderos  y fuentes públicas constaban de un "pilón " donde caía el agua  y podían abrevar las caballerías diariamente   y otros dos pilones  donde se lavaba y se aclaraba la ropa, En Salvacañete hay un lavadero público conservado de forma extraordinaria y restaurado y otros lavaderos en las aldeas de Hoya del Peral, Casas Nuevas ,Valle Carmona y Nogueruela.En todos ellos se utilizaba el agua sobrante para riegos guardándola en una balsa. He tenido la suerte de conocer todos estos lavaderos y  los regadíos anexos.Incluso en el del Valle Carmona se producía  energía  eléctrica con  el agua del lavadero almacenándola en un balsa. Al soltarla su fuerza movía una turbina.


Distintas imágenes  del lavadero de Salvacañete, un recurso etnográfico protegido.
M.Lopez Marín




                        
                                Hoya del Peral (Salvacañete) Toni Virtudes Segarra.Gracias



La Nogeruela ( Salvacañete)  M. Lopez Marín




FUENTES  Y ABREVADEROS DE GANADO

Dentro  de la  cultura del agua, en un pueblo ganadero como Salvacañete no podemos olvidar a los abrevaderos de ganado tan abundantes en nuestro término por su enorme roqueza  ganadera antaño.
Están localizados junto a las  vías pecuarias y en la actualidad, año 2014 están protegidos.
Se construían junto a fuentes y manantiales naturales  y estaban hechos de madera de pino y sabina cuyos troncos eran vaciados con el hacha.Cundos se estropearon algunos los hicieron de cemento y piedra. En la decada de1980 se reformaron muchos de estos abrevaderos haciendo sus pilones nuevos  con troncos de pinos o sabinas. Hay ya algunos cuyas fuentes se han secado como es el caso del de a Fuente de los Urdiales. Pero todos ellos son un recurso etnográfico protegido  del término de Salvacañete. y asi se contempla  en un  DOCUMENTO DE PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO, PALEONTOLÓGICO Y ETNOGRÁFICO DEL TÉRMINO DE SALVACAÑETE  redactado en 2012 por la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha  y depositado en nuestro ayuntamiento.

Todas las fotos de fuentes de este reportaje han sido realizadas por mi amigo  Alfredo Montero Martínez.Gracias.




 Fuente  del Cuarto



                                   Fuente de la Zarza


                                            Fuente del Pino cerca de los Cortijos


 Fuente de la Cabañera



                           Fuente de la Culebrera o del Tio Barroso


   
Fuente del Pino entre  Los Cortjos y el Prado de la Madera





(C) MARIANO LOPEZ MARÍN

domingo, 21 de diciembre de 2014

CALERAS Y TEJERÍAS EN EL TERMINO DE SALVACAÑETE UN RECURSO ETNOGRÁFICO

CALERAS Y TEJERÍAS EN EL TERMINO DE SALVACAÑETE UN RECURSO ETNOGRÁFICO.[1]
                                             Mariano  López Marín.

Hace años ,recopilando los recursos  etnológicos de Salvacañete  y que forman parte de mi obra inédita ETNOLOGÍA Y COSTUMBRES POPULARES DE SALVACAÑETE, trabajé este tema de las  industrias artesanas unidas a la construcción de edificios, tanto casas como corrales y pajares u otro tipo de dependencias. He tenido la suerte de ver  en actividad alguna de ellas como las caleras, en su vertiente de fabricación de  yeso, tanto a nivel particular como industrial. Aqui en Salvacañete se les llamaba hornillos de yeso cuando se utilizaban para fabricar yeso a nivel familiar y yesares cuando lo fabricaban industrialmente, reservándose el nombre de caleras a los hornos específicos para fabricar cal de los que existieron muy pocos .
Todavía recuerdo ver en funcionamiento uno de los yesares  que  instaló el vecino de nuestro pueblo Miguel Sánchez en el Cerrito de los Yesos,  junto  a la Nacional 420,cerca del paraje del Desmonte.Fue regentado por el tio  Antonio Gómez en la década de los años 1950 cuando  fue el adjudicatario de la construcción del tramo de Carretera El Cubillo-Salvacañete como parte de la carretera de Salvacañete a Utiel y con quien trabajó mi padre.Después de él lo regentarían  Alejandro Martínez " el Tio Alejandro el Faldeto" y Timoteo Barrera. El montón de yeso molido, como lo molían, como cargaban el horno de cocción y como efectuaban la  cocción de las piedras de yeso,extraídas de una cantera anexa  son recuerdos  de esta industria  que  me vienen a la memoria.El  otro yesar situado detrás del anterior yo ya no lo ví  funcionar pero si  recuerdo la estructura de su  edificio .De ambos sólo quedan las  ruinas  de lo qeu fueron dos industrias artesanas de Salvacañete. 
 La figura de los hornillos de yeso me es muy familiar pues debajo de la era de mis padres había uno, hoy enterrado por el paso del tiempo, en la aldea de Hoya del  peral otro a la entrada de la aldea y en la aldea de Casas Nuevas otro muy cerca de la casa del tio Luis el cojo.  Y algunos mas cerca de otras aldeas   y en  aquellos lugares donde había concentración de corrales  de ganado  como en el  paraje del Cerro Monte.
De las tejerías que existieron en Salvacañete sólo queda constancia en sus ruinas y alguna de ellas  en documentos como la  que existió en Torrefuerte mencionada en su escritura de venta de 1927.
El año 2003 comuniqué a la Delegación de Cultura de Cuenca los bienes arqueológicos y etnográficos  que debían ser protegidos en nuestro término y hoy por suerte ya están declarados como patrimonio protegido, una vez redactado el plan de ordenación urbana hace unos años y elaborado el Documento de Protección[2]  del patrimonio arqueológico  en el Planteamiento urbanístico  de Salvacañete, redactado por la Dirección de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha ,hace un par de años  y en el cual se reconoce  en su anexo III los bienes del Patrimonio etnográfico de Salvacañete objeto de protección.entre estos bienes se incluyen las caleras y las tejerías . Es para mi un honor el haber aportado mi grano de arena para que esa protección sea reconocida aunque por ley  debe sera así.
A lo largo de este trabajo explico  como  eran estas caleras, como se construían, el proceso de elaboración del yeso y de la cal muy parecidos y como eran las tejerías y donde estaban ubicadas.  Es mi homenaje a las personas  que explotaban estos recursos  importantes en una sociedad rural de subsistencia y al mismo tiempo para dar a conocer un recurso etnográfico de Salvacañete  que se puede incluir en rutas turísticas  y etnográficas por el término.
       Ruinas de los    antiguos yesares de Salvacañete en primera línea. M. Lopez Marín

Debido a las necesidades para la construcción de edificios y a la abundancia del mineral del yeso en nuestras  tierras, existieron en nuestro pueblo y sus aldeas  los hornillos de yeso y posteriormente los yesares o fábricas de yeso. Otras industrias artesanas relacionadas con la  construcción son las caleras y las tejerías.  Tanto de las caleras como  de las tejerías o tejares quedan restos  en diversos lugares del término de Salvacañete que son un recurso etnográfico importante que está protegido y que debemos dar a conocer. Así se reconoce  en el Documento de Protección[2]  del patrimonio arqueológico  en el Planteamiento urbanístico  de Salvacañete, redactado por la Dirección de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha   y depositado en nuestro ayuntamiento  para consulta y para su aplicación.
En una sociedad  y en unos tiempos en  que se aprovechaban todos los recursos que el medio ofrecía  estas pequeñas industrias artesanas, caleras y tejerías, servían para  suministrar aquellos materiales necesarios  para la construcción de edificios fuesen casas, corrrales, pajares u otras dependencias  necesarias en una sociedad rural.

Salvacañete en la década de 1930.foto gentileza de mi amigo Amadeo Muñoz.Gracias


Antigua casa en la aldea de Casas nuevas ( Salvacañete).El yeso y la madera como elementos cosntructivos. Obsérvense los tapiales hechos con maderas y yeso para hacer los  muros. M. López Marín

Hornillos de yeso
Cuando una familia  iba a realizar una obra  de cualquier tipo: casa , corral , pajar ,etc necesitaba  obtener yeso en una época  en la que se construían las  paredes con  “tapiales “ hechos de  maderas , losas, algo de piedra y mucho yeso. Por este motivo  proliferaron por todo el término los hornillos para cocer esta roca. Tanto en el propio pueblo  como en sus aldeas y en muchos parajes existieron esas caleras  u hornillos de yeso de  los que todavía podemos  contemplar algunos.
El hornillo de yeso consistía  en un hueco  cilíndrico  en forma de herradura, vaciado  en un terreno cerca de donde hubiese yeso y reforzado convenientemente  con piedra  formando una pared o parapeto. La parte delantera quedaba descubierta, dando lugar a la boca por donde se metía leña hasta terminar la cocción del mineral.
El proceso de elaboración artesana del yeso era el siguiente:
1.      Se sacaba el yeso de la cantera, yesar,  y se troceaba  en trozos no muy grandes utilizando una maza o “almaina”[3].
2.      Estos trozos se colocaban en el hornillo de conocer yeso, un hueco en forma de medio cilindro  escavado en la tierra y sobre el que se colocaba un soporte de yeso de manera  que los trozos de yeso estuviesen encima  y por debajo se pudiese alimentar el horno con leña  hasta que estuviese cocido.
3.      Una vez cocido, se desmenuzaba  con la “almaina” maza de hierro con un mango de madera. Después se extendían los trozos  desmenuzados en una era  o en un sitio llano y se molía con un rulo de piedra  de los de “rular la era” o con un mazo alargado de madera hasta convertirlo en polvo, dispuesto ya para ser gastado por  los profesionales.
4.      Por último con una criba o cedazo se cernía, separando el  polvo de yeso de las granzas  o trozos de yeso sin machacar. Estos últimos se volvían a rular para  molerlos.


Recuerdo ver  hornillos de yeso en la Hoya del Peral, detrás de la casa del tio  Andrés Marín, en la actualidad año 2014  de su hija Pepita, en Casas Nuevas,  debajo de la era de mis padres en Salvacañete en el Desmonte y en muchas  aldeas y lugares del término. A veces había que transportar las piedras de yeso en caballerías desde las canteras de yeso o yesares. En Salvacañete el yeso es muy abundante y de hecho hay un paraje conocido como “El Cerrito de los yesos”, al lado del pueblo y donde estuvieron localizados dos  yesares o fabricas de yeso que lo  fabricaban para venderlo en Salvacañete y su comarca.

Ruinas de las antiguas fábricas  de yeso o yesares de Salvacañete junto al Cerrito de los yesos.
 M. Lopez Marín

Yesares o fábricas de yeso

Con el tiempo la fabricación del yeso se industrializó para  producir   cantidades para vender y esta actividad se convirtió en una industria local  y comarcal.  En el paraje conocido como cerrito de los yesos hubo dos de  estos yesares o fábricas. Una situada junto al cerrito propiedad de Miguel Sánchez, el estanquero  casado con Hilaria Valero. La otra muy cerca de la primera y de la carretera Cuenca –Teruel  junto al paraje del Desmonte  a unos 100 metros de la carretera. Esta fue instalada  por la familia Perea, ricos terratenientes y perteneció a sus hijas,  las María Josefas  que residieron muchos años en Cañete. De una de ellas, Guadalupe Perea tengo datos concretos como estudiante de Medicina en Madrid. Esta fábrica de yesos fue regentada en la década de  los  años 1950 por el tio Antonio Gómez  y 1960 por la familia de Alejandro Martínez” Alejandro el faldeto” y por  Timoteo  Barrera.
El mineral lo sacaban  a pie de  fábrica en el cerrito de los yesos donde todavía se puede ver la instalación.
Una vez sacado y troceado lo depositaban en un enorme horno cilíndrico  que había en la parte posterior de la fábrica. En la parte inferior del horno había unos apoyos de hierro. El  mineral se cocía con el espliego seco que  había quedado en agosto después de destilar la cosecha de ese año. Se dejaba, una vez seco amontonado en hacinas” cinas” Una vez cocido y enfriado se molía en un molino de luz eléctrica .Eran los años  en los que funcionaba la central de Salvacañete y posteriores cuando se trajo la luz de Villalba de la Sierra. Una vez molido se criba y se almacenaba  en un lugar seco. La producción anual era de varias  toneladas  y se vendía en Salvacañete y su comarca. Dejó de producirse por  inadecuación de las instalaciones y por falta de inversión de los propietarios para adaptarse a  las necesidades de los nuevos tiempos. Sólo quedan de ambos yesares las ruinas de lo que fue una industria local.


 En la parte delantera de la imagen “ El Cerrito de los yesos” y al lado las ruinas de los dos yesares que hubo en Salvacañete. Foto. M .López Marín.


Casa de la Nogueruela (Salvacañete) con su porche típico.La madera , el yeso y el hierro  como elementos constructivos.Foto Faustino Calderón.Gracias

                                  El Salón y una casa en la Calle Umbría de Salvacañete donde se puede apreciar el uso del yeso ,de la madera  y de la  piedra como elementos constructivos. M. López Marín


LAS TEJERÍAS

Dos parajes de Salvacañete llevan este nombre  debido a  que  en dicho lugar  se ubicó esta industria  artesanal para fabricar tejas. Esos lugares son  el Estrecho de la Tejería en Casas Nuevas y La Tejería junto a la presa de la Vega. Según mis investigaciones  hubo en Salvacañete hasta cuatro tejerías, la situada  en el estrecho de la Tejería en el camino de Tórmeda, junto a la Boquilla, la de la presa de la Vega  otra  en la Casa Nueva y  otra en Torrefuerte. Es una industria artesanal   que adquirió su auge en la Edad Moderna y que estaba  sujeta al  pago de impuestos a los Concejos municipales por la extracción de la arcilla y por las leñas  que se cortaban para los hornos de cocción. En algunos lugares arrendaban las  tejerías los ayuntamientos.
De la tejería de Torrefuerte nos habla la  escritura[4] de venta de esa finca hecha en 1927 en estos términos:” .Como a un kilómetro del caserío  se encuentra una tejería con una casa ,su horno  y una casilla entonces dedicada a pajar  de 8, 50 metros de largo por 8,20 metros de ancho”
Para ubicar esta industria artesanal era necesario disponer cerca de la materia prima, la arcilla y ambos lugares la tenían, abundante leña para los hornos de cocción y  también la tenían puesto que estaban ubicadas  junto a montes  y agua para amasar la arcilla y los dos la tenían.
El proceso de fabricación de las tejas comenzaba con la elección de una buena arcilla, se sacaba del terreno y se acumulaba en la tejería. Las tejerías se ubicaban junto a los yacimientos de arcilla para no tener que transportarla .Se  deshacía bien y se amasaba. Para hacer las piezas se hacían con moldes, se dejaban  a la sombra  y después se cocían en rudimentarios  hornos  alimentados con  leña. de gran poder calorífico. También se les conocía en otros lugares como ollerías[5] porque  también cocían ollas de barro tan necesarias  en  el hogar.
            Una tejería era una industria artesanal formada  por un obrador donde se trabajaba  y un horno de cocción de las piezas. El obrador era un espacio amplio, al aire libre, donde se trituraba la arcilla, se amasaba en balsas para preparar el barro, se preparaban las piezas, tejas, ladrillos  u ollas y se dejaban secar al exterior. También en el obrador existía un espacio cubierto para guardar las herramientas de trabajo y las piezas elaboradas. 
            Parte muy importante en una tejería eran los hornos. En algunas de ellas había más de uno grandes y pequeños. Eran de dos  cámaras, de ladrillo por dentro y piedra por fuera y de tiro vertical. Como se utilizaban para teja, a veces ladrillo y ollas  no tendrían bóveda y esta se hacía cada vez que se cargaba una hornada de  cerámica  tapando esta hornada por la parte superior.


Restos  de la antigua tejería de Casas Nuevas ( Salvacañete) Foto:Mariano López  Marín


Corrales del Molino de la Herrería (Salvacañete).Las tejas se fabricaron en una  tejería cercana, tal vez la  de Torrefuerte o la de la Casa Nueva. Foto. Ignacio Latorre Zacarés


                                       Antigua escuela de la Nogueruela  edificada en 1932 y cuyas tejas procedían  de alguna  tejería o "tejar"  cercano,tal vez de La Casa Nueva con las maderas de cuya escuela se construyó y utilizando tambien sus tejas. Es un bien protegido como recurso etnográfico. Foto Faustino Calderón.Gracias

LAS CALERAS

Las caleras[6] se excavaban en las laderas de taludes con el fin de aprovechar uno de sus lados y en las cercanías de vaguadas, arroyos y ríos donde se podían localizar con facilidad cantos de mármol (caliza). De forma circular y de una cierta profundidad, sus paredes se formaban con muro de piedra y en su interior se depositaba la piedra y grandes cantidades de madera y arbustos y se cubrían por encima con piedras que formaban como una pequeña cúpula. En la base de la calera se solía dejar una pequeña apertura para poder avivar el fuego. Después de varios días ardiendo la las piedras se habían convertido en cal viva, que tras ser extraída de la calera se usaba para “encalar” los muros y fachadas de edificios, como conglomerante en la construcción e incluso como desinfectante.
Por tanto las caleras se  construían vaciando un terreno y recubriéndolo de  una pared   a piedra  seca, en forma de herradura, en cuyo hueco abovedado, y sobre su quemadero correspondiente, se amontonaba la piedra para ser calcinada, hasta convertirla en blanquísima  cal.  Las caleras suponían devastar la leña  y los arbustos de  los alrededores de  donde se hacían.

Cómo se elaboraba la  cal y se construía una calera

Elaborar la cal[7], o hacer una calera, era un trabajo duro que requería mucha dedicación. Primeramente se hacía un agujero circular en la tierra, a golpe de pico, aprovechando la pendiente de un ribazo

           A continuación se construía una pequeña pared a modo de repisa sobre la que se iban colocando las piedras calizas que previamente se habían acarreado hasta allí con las caballerías. Poco a poco, piedra a piedra, hilera a hilera, se levantaban las paredes formando una falsa bóveda interior cuya seguridad no estaba garantizada hasta el cierre total de la misma.
 
                 A partir de ese momento se iban colocando encima el resto de las piedras hasta obtener una cúpula con la altura deseada y respetando un hueco a modo de boca o puerta para los trabajos de carga y vaciado. Una vez preparada, era el momento de encenderla. 
                La base de la estructura, bajo la repisa sobre la que empezaba la colocación de las piedras, se denominaba cenicero, por ser la zona en la que se prendía fuego y se acumulaban las brasas y las cenizas generadas en el proceso.
El calero, a través de la boca del horno, cargaba el interior con hacecillos de aliagas, preferentemente, o de bojes (bujes)[8] y se le prendía fuego a primera hora de la mañana con el fin de disponer de todo el día para controlar el fuego y llevar la cocción de la piedra a su punto ideal. La acción continuada del fuego conseguía que las piedras calizas desprendiesen toda su humedad, a la vez que el anhídrido carbónico que despedían se convertía en óxido de cal, que es lo que llamamos “cal viva”.
Para ello se requería que el calero estuviera alimentando el fuego de la calera durante tres días, con sus respectivas noches, de forma ininterrumpida. 
Cuando las piedras se ponían al rojo vivo, e incluso las llamas del fuego asomaban por el exterior de la cúpula, significaba que el horno había alcanzado ya la temperatura de 900 ó 1000 grados, siendo los ideales para la cocción. 
El color blanco posterior de las piedras indicaba que el proceso de calcinación había culminado. Llegado ese momento se cerraba la boca del horno con losas de piedra o tajas de tierra, así como cualquier respiradero, y se dejaba enfriar lentamente durante dos o tres días.


           Finalizaba el proceso retirando todas y cada una de las piedras de la estructura, que muchas veces se venía abajo durante este periodo de enfriamiento. 
Al introducir las piedras calcinadas en agua el contacto entre ambos elementos hace que la piedra caliza se desintegre formando una pasta o “cal apagada”.




Estructura de una calera .Imagenes tomadas de la web: http://www.almadiasdenavarra.com/oficios.php?sec=226&tem=140 (20-3-2014)Gracias



Usos de la cal


- Con ella se blanqueaban las paredes de la casa, tanto las del exterior como las del interior aunque eran más utilizada en el exterior.El interior se pintaba con tierras de colores.
- En la agricultura se empleaba para abonar y enmendar los campos.
- La cal servía también para desinfectar las cuadras,corrales y pocilgas ( gorrineras).
- Con ella se desparasitaban los animales y los árboles frutales.
- Los médicos recetaban agua de cal con fines muy concretos.

Las caleras de Salvacañete un recurso etnográfico  protegido

Dentro del Documento de Protección[9]  del patrimonio arqueológico  en el Planteamiento urbanístico  de Salvacañete, redactado por la Dirección de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha  con el fin de que la Consejería  de Educación, Cultura y Deportes y el  Excmo. Ayuntamiento de Salvacañete  den cumplimiento a la legislación vigente en tema de Patrimonio Histórico y Urbanismo, y se coordinen en pro de la protección y conservación de dicho patrimonio, hay un apartado dedicado al patrimonio etnográfico e industrial  y en él se contempla la protección de varias caleras existentes en  el término   indicando que “además de los Ámbitos de Protección y de Prevención cabe destacar una serie de elementos inmuebles, etnográficos e industriales que, por su calidad, tienen por sí solos una protección especial para su conservación.”
Estas caleras se utilizaban indistintamente para  fabricar yeso y cal, aunque su uso más frecuente era la cocción de las rocas de yeso.

Casa calera masada  del Ocejón
Calera caserío Fuente de la Sabina
Calera y corral de Los Cortijos
Calera Salvacañete I
Calera Salvacañete II
Calera Collado del Valle
Calera Casas Nuevas
Tejar Puntal del Manco
Corral Calera El  Cerro

En esta lista  habría que incluir alguna calera más  en Salvacañete y en alguna de sus aldeas .En la era de mis padres había una , en la Hoya del Peral otra y alguna más en La Nogueruela y Torrefuerte. De esta última nos habla la escritura de venta de Torrefuerte realizada a sus  diez renteros  en 1927 por Dª Manuela Varela de la Cerda. “En el sitio llamado  Corral del Calero[10], como  a un cuarto de legua del  caserío principal, y en su parte del Este se encuentra una paridera  de 25 metros de largo por 10 de ancho; contigua una pequeña casilla  con 6 metros de largo por 8 de ancho”

Peña del Ocejón .Salvacañete.M.Lopez Marín

Antiguo Castillo de Torrefuerte.En esta finca hubo una tejería y una calera. Foto de mi amigo Castor Barrera Marín.Muchas gracias.





[1] Este trabajo forma parte de mi obra inédita LOPEZ MARÍN , M “ Etnología y costumbres populares de Salvacañete”
[2] Este documento está depositado en  el Excmo Ayuntamiento de Salvacañete  y tengo una copia para consulta.
[3] La palabra almaina es de origen árabe.





[4] La copia de esta escritura me fue facilitada por un hijo del  tio Timoteo Soriano, Antonio Soriano. Su padre  fue  uno de los compradores Esta escritura lleva fecha de 22-12-1927, tiene el número  697 y se realizó en Cañete siendo visada el 29-12-1927. El vendedor  es Dª. Manuela Varela de la Cerda[4]  y los compradores D. Timoteo Soriano Domingo, vecino de Zafrilla y 9 vecinos más de Salvacañete. Se realizó en Cañete el 9 -1927 actuando de representante de la vendedora D. Constancio de la Rosa  y Torres oficial de la Diputación Provincial y vecino de Cuenca.
[5] Esta expresión de ollerías la oi por primera ver en Mira donde a los propietarios de la cerámica que había junto al colegio se les conocía como “ los de la ollería”.





[7] Información sacada de la web http://www.almadiasdenavarra.com/oficios.php?sec=226&tem=140 (20-3-2014)Este proceso es muy parecido al que me explicó hace años  un vecino de Salvacañete.
[8] Buje.Así es como se denomina a esta planta en Salvacañete. Tiene un gran poder calorífico. Se utilizaba antiguamente como leña y para hacer utensilios (cucharas, tenedores, corvos para las sogas, etc).Es muy abundante en el Valle del Cabriel  por la zona de Salvacañete.
[9] Este documento está depositado en  el Excmo Ayuntamiento de Salvacañete  y tengo una copia para consulta.
[10] Este Corral del Calero  sería el lugar donde acopiaban la leña para el horno de cocción y guardaban el  yeso o la cal ya elaborados para  su utilización.



BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

LOPEZ MARÍN ,MARIANO: "Etnología y costumbres populares de Salvacañete"In´´edito .Edción en ordenador. algunos trabajso publicados en este mismo blog y en la web de Salvacañete  www.salvacanete.es.
Pagina  webhttp://www.almadiasdenavarra.com/oficios.php?sec=226&tem=140 (20-3-2014)

ENLACES A OTROS TRABAJOS SOBRE EL MISMO TEMA 

 ALFREDO SANCHEZ GARZÓN
VISITA GUIADA A LOS "HORNOS DE YESO"  DE LA DEHESA DE LOS TERREROS (ADEMUZ)
Excelente artículo  de Alfredo Sánchez Garzón obre los hornos de yeso restaurados por el ayuntamiento de Torrebaja y el proceso de elaboración del yeso con dibujos ilustrativos.
Clica en el enlace para ir al artículo.
http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2011/10/visita-guiada-los-hornos-de-yeso-de-la.html

Vista frontal e interior de un Horno de Yeso de La Dehesa-Ademuz (Valencia), 2011.

(C) MARIANO LOPEZ MARÍN