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HOMENAJE A MI MADRE

Hoy quiero dedicar esta entrada a  mi madre ,Bienvenida Marín Marín, l a tía Bienvenida como la llamaban cariñosamente  en nuestro pueblo ...

jueves, 28 de marzo de 2013

LA SEMANA SANTA EN SALVACAÑETE


SEMANA SANTA EN SALVACAÑETE
La semana santa en Salvacañete, como la de todos los pueblos de esta comarca, estaba marcada por tres aspectos: religioso, lúdico y gastronómico.


Aspecto religioso
Se iniciaban las celebraciones de Semana Santa el viernes de Dolores, viernes anterior al domingo de Ramos. Había Vía Crucis en la iglesia y esa tarde y el sábado las mujeres  limpiaban la iglesia y adornaban los altares, el central y los cuatro laterales.
El domingo de ramos se iba por la mañana a por ramos de buje a las proximidades del pueblo. Esta planta es muy abundante  por las fuentes de Serna, por el Batán y por el Molino de Abajo además de por las proximidades  de la Hondonada y por las riberas del Cabriel, por encima de la presa de la Vega. Algunos también traían ramas de acebo de la umbría de los  acebos. La procesión de este día transcurre por la plaza y por las calles próximas: Nueva, Fidel G. Sahuquillo o calle Mayor, Cementerio, Virgen, Plaza y vuelta a la iglesia. Antes de salir la procesión con los ramos se bendicen estos en el interior de la iglesia.. Estos ramos bendecidos se cuelgan en ventanas y balcones para que la bendición llegue a la casa y sus moradores.
                   Plaza mayor de Salvacañete  donde se  inician y terminan todas las procesiones.
Foto Mariano López Marín
El jueves Santo  se inicia la celebración   y ya está preparado el “monumento” que sustituirá al altar mayor los días de jueves y viernes santo. Ese monumento se hacía los días previos, entre el domingo de ramos y el jueves Santo. Se situaba  en un lateral de la iglesia o en la parte posterior. Consistía en un altar provisional donde se situaba el sagrario y se adornaba todo alrededor con  macetas y un fondo para la ocasión. Esos días de Semana Santa las imágenes estaban cubiertas con  telas moradas en sus hornacinas mientras estuviese muerto Jesús. Después del rezo del Gloria sonaban las campanas y enmudecían hasta el sábado de resurrección, momento en el que volvían a sonar otra vez cuando se  entonaba el gloria, celebrando la resurrección. A partir de la tarde del jueves santo el Santísimo estaba en el monumento de donde se sacaba el cáliz cuando la gente iba a comulgar. Sobre el monumento quedaba depositada una cruz con Cristo crucificado. En las celebraciones del jueves santo  está incluido el rito del lavatorio de los pies, recordando la última cena de Jesús. La noche del  jueves al Viernes Santo  era velada por turnos  de dos personas, indistintamente hombres o mujeres que se turnaban cada hora. En la hora de velatorio rezaban o leían textos sagrados.
             En la parte posterior de la iglesia , junto a las escaleras de subir al coro ,se colocaba el monumento  en Semana Santa.Foto .Mariano López Marín

La procesión del Jueves Santo salía de la iglesia al anochecer con la Virgen Dolorosa, Jesús Crucificado y la Cruz Desnuda  cubierta con un lienzo blanco. El recorrido era por la Calle Nueva, Calle de D. Fidel G. Sahuquillo, calle de la Fuente, Nacimiento donde se daba la vuelta y subida al pueblo por  la carretera hasta la iglesia. Jesús crucificado impresionaba e impresiona por  el realismo de la imagen. La Dolorosa llevaba un manto negro en señal de luto.

               La Dolorosa y Jesús Crucificado salen en procesión el  Jueves  Santo, junto con la cruz desnuda. Foto M.López Marín.

La noche del jueves santo se rezaba la hora santa o también conocida aquí como “ la corona”. Se solía hacer hacia las 11 de la noche, se rezaba y se reflexionaba sobre el sentido de la Pasión y muerte de Jesús. Después del rezo de la corona se  quedaban velando a Jesús en el monumento. Ese velatorio se hacía durante toda la noche por parejas que cambiaban cada  hora
Desde el jueves santo hasta  la noche del sábado de resurrección las campanas enmudecían y se citaba a los fieles a las celebraciones con las carracas. Había un grande en el campanario que desapareció cuando se  derribó la antigua torre de la iglesia y se hizo nueva. Recuerdo verla en el centro del campanario dando vista a la puerta de la iglesia. Los monaguillos iban al juego de calva, muy típico esos días, a llamar a los fieles a los oficios utilizando carracas de mano que hacían sonar por las calles..

El Viernes Santo se rezaba el Vía Crucis de una forma especial. Todos los viernes de cuaresma se rezaba en la iglesia siguiendo el recorrido de las distintas estaciones  donde indicaban las  imágenes  colocadas al efecto alrededor de la misma. El viernes Santo el Vía Crucis, recordando  la pasión, muerte y resurrección de Jesús, se hacía en Santa Ana, en  lo alto del pueblo recordando  ese carácter religioso que tuvo aquel lugar  para nuestros antepasados cuando allí había una ermita  en honor a Santa Ana.  Previamente  el tío Mariano Yuste[1] había colocado  unas cruces de madera   desde la era de Pedro Ruiz hasta la cumbre del  cerro de Santa Ana, donde hay otra era. Esas cruces representan las estaciones. En cada estación se  leen aspectos de la pasión de Jesús correspondientes a los distintos pasajes de la Pasión y muerte de Jesús, se reza, se repite al final de la misma por el celebrante “ Rogamos Cristo y te bendecimos”  a lo que los fieles contestan “ que por tu Santa Cruz redimiste al mundo” agachándose y besando el suelo o cogiendo una piedrecita y besándola. Entre estación  y estación se cantan canciones que recogí en el año 1973.[2]
Canciones del Vía Crucis



1ª estación
Acompaña a tu Dios alma mía
cual vil asesino llevado ante el juez
y al autor de la vida contempla
por ti condenado a muerte cruel.

Estribillo
Dulce Redentor
Para mi era la pena de muerte
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.


2ª  estación.

Con la cruz de tus culpas cargada
exhausto de fuerza camina tu dios
y al subir la pendiente le impelen
por fuerza sayones , por dentro tu amor.

Estribillo
Dulce Redentor
mi pecado esos hombros  oprimen
ya lloro mis culpas y os pido perdón.







3ª estación.

Con sus alas de nieve los ángeles
pasmados de espanto cubrieron su faz
bajo el tosco y pesado madero
en tierra caído su Dios al mirar.

Estribillo
Dulce Redentor
por mis penas caíste en tierra
ya lloro mis culpas y os pido perdón

4ª estación
Del Calvario ,subiendo la cumbre
el hijo divino a su Madre encontró
Y una aspada de filas agudas
del hijo y la Madre hirió el corazón.

Estribillo
Dulce Redentor
Y esa herida causé a nuestra Madre
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.

5ª estación

Porque al monte con vida llegase
los duros escribas, con saña infernal
y a Simón Cirineo alquilaron
que a Cristo  ayudase ,su cruz a llevar.

Estribillo
Dulce Redentor
Yo también quiero ser Cirineo
y  lloro mis culpas y os pido perdón.







6º estación

Con ternura y piedad la Verónica
el rostro sangriento  de Cristo enjugó,
y en tres pliegues de lienzo, por premio
grabada la imagen llevó del señor.

Estribillo
Dulce Redentor
en mi pecho  grabar vuestra imagen
y  lloro mis culpas y os pido perdón.

7ª estación

Otra vez el Señor de los cielos
volvió fatigado  el polvo a besar
y otra vez los escribas crueles
en él desfogaron[3] su ira y crueldad.

Estribillo
Dulce Redentor
nunca más caeré yo en pecado
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.






8ª estación.

Vio Jesús  que unas  cuantas mujeres
movidas a lástima ,lloraban por él
y les dijo:  “llorar por vosotras,
piadosas mujeres, por mí no lloréis.”

Estribillo
Dulce Redentor
vuestras penas taladran mi pecho
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.

9ª estación

Con sus duras caídas. cristiano
las tuyas pretende ,Jesús resarcir
a tu Dios por tercera vez mira
 de polvo y de sangre cubierto por ti.

Estribillo
Dulce Redentor
vuestro amor del  infierno me libre
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.









10ª estación

Con furor los vestidos quitaron
del monte en la cumbre  al paciente  Jesús
y por no iluminar tanta afrenta
las puras estrellas negaron su luz.

Estribillo
Dulce Redentor
ya no más liviandad ni impureza
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.

11ª estación

Ya alma mía en la cruz como lecho
sus miembros sagrados estimaban tu bien
 y con clavos  agudos taladran
los viles soldados sus manos y pies.

Estribillo
Dulce Redentor
yo esos  clavos clavé en vuestros miembros
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.

12ª estación
Tiembla el orbe y el sol se oscurece
al ver un palo espirar a su Dios,
rompe llanto también tu alma mía
pensando que muere Jesús por tu amor.

Estribillo
Dulce Redentor
respondedle que aquí está el culpable
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.

Estribillo
Dulce Redentor
respondedle que aquí está el culpable
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.







13º estación

De Jesús el cadáver sagrado
Maria en sus brazos llorando tomó
y con voz de dolor le decía:
¿Quien muerte te ha dado  mi bien y mi amor?

Estribillo
Dulce Redentor
Respondedle que aquí está el culpable
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.



14º estación

En un frío y profundo sepulcro
los restos mortales  guardaron su ya
triste Madre cuan sola te quedas
seré yo el culpable de tu soledad .

Estribillo
Dulce Redentor
yo a la Madre privé de su hijo
ya  lloro mis culpas y os pido perdón.




Todas  estas canciones de las  estaciones se cantan  con la misma música que la



primera . Sólo se cantaban   en el vía Crucis del Viernes Santo

            La tarde del viernes santo se realizan los oficios. Se lee la pasión entre varias personas y se adora la Cruz. La procesión del viernes Santo en Salvacañete transcurre por los mismos lugares que el jueves. Salen la Dolorosa, de riguroso luto con mantón negro, Jesús Crucificado y el Santo Sepulcro acompañado de mujeres con faroles encendidos.  Es la procesión del Santo entierro. En las proximidades de la fuente del Nacimiento se escenifica el entierro, bajando de los hombros un momento  el sepulcro. Después se regresa a la iglesia ya anochecido. Queda una costumbre en Salvacañete relacionada  con el Santo Entierro  y el lugar del Nacimiento. Cuando  llevan  a enterrar  a cualquier  vecino del pueblo siempre para la comitiva en el Nacimiento, junto a la panadería. Allí se le reza y después continúan con él  los familiares y amigos más allegados. Los demás regresan al pueblo.
          Vista del altar mayor de la iglesia de Salvacañete.Foto Amadeo Muñoz.Gracias.

            El sábado de Gloria se comenzaban y se siguen comenzando las celebraciones litúrgicas a las  once de la noche con  el rito del fuego. Una hoguera encendida  en la puerta de la iglesia sirve para que los fieles enciendan sus velas  con las que entran a la iglesia a oscuras. Después vendrán el rito del  agua  y la renovación de las promesas del bautismo. En el momento del gloria suenan otra vez las  campanas  y antiguamente se descubrían las  imágenes, que habían permanecido tapadas, desde el jueves santo. Esta celebración del rito Pascual  es la más importante de todo el año. Después de la misa de  resurrección los jóvenes encienden una hoguera en la  plaza. El lugar del la Cruz  ha servido durante muchos años para hacer la hoguera .En ella quemaban troncos muy viejos de chopo, sarga , olmo, pino, etc.  Esa noche los jóvenes hacían y siguen haciendo el judas[4], un muñeco hecho con  monos viejos y ropas viejas  relleno de paja o antiguamente de espliego. Este judas era colgado en la plaza, desde el balcón del tío Amadeo hasta uno del antiguo cuartel de la guardia civil.  La mañana del domingo de resurrección era bandeado después de la misa de resurrección. Los  chicos intentaban cogerlo y al final quedaba destrozado y quemado en la hoguera. Era una fiesta para chicos y jóvenes.

Plaza de Salvacañete donde se sigue todavía ,en el año 2013, bandeando el  judas ante el alborozo de chicos y jóvenes

 El domingo de resurrección la misa era muy temprano. Los jóvenes bandeaban las campanas con ímpetu  alguna hora antes. Se realiza ese día la procesión del encuentro. Las mujeres salen con la Virgen de luto  por la Calle Nueva y Calle D Fidel G. Sahuquillo. En la plaza  están esperando  los hombres  con  el niño. En el momento del encuentro se le quita el mato de luto a María, se bandean las campanas y se entonan canciones propias de esa mañana. Después se entra en la iglesia y se celebra la misa de resurrección. Después de la misa se  bandea el judas  y antes las mujeres se llevan agua bendita, de la que han bendecido la noche anterior. Echan un jarro de  agua sin bendecir al  recipiente que contiene el agua bendecida y se llevan otro  bendecida. Esa agua  bendecida servirá para proteger casas y personas durante todo el año.










Canciones de la Pascua de Resurrección[5]




1
Oh que mañana de Pascua ,
Oh que mañana tan buena
 que ha resucitado Cristo
Y estamos de enhorabuena.

2
Por esta calle va el hijo
y por la otra va la Madre
que ya hace que no se han visto
desde el viernes por la tarde.

3
Quítale el luto a María
ese luto  tan pesado
y ponerle el de alegría
que Cristo ha resucitado.



4
Quítale el luto a María
ya se lo podéis quitar
que ha resucitado Cristo
 y lo vamos a encontrar.

5

Quítale el luto a María
y ese luto tan pesado
que no es razón que  lo lleve
que Cristo ha resucitado.


6

Ya repican las campanas,
ya vamos en procesión
con María y su hijo
que alegre resucitó.







7

Oh que mañana de Pascua
Oh que mañana de flores
que va la virgen María
con su hijo y sin dolores.


8
Ya  va la Virgen María
Toda muy llena de gozo
Porque ha encontrado a su hijo
Tan brillante y tan hermoso.

9

Ya hemos entrado en la iglesia
Las gracias podemos dar
que van María y su hijo
a as gradas del altar.




10

Vamos  compañeras, vamos
A las  gradas del altar
Que allí está la soberana
Que venimos a  adorar.

11

Me  despido de Jesús
y de la Virgen María
que en la hora de la muerte
me sirva de compañía.





Canciones de Pascua de resurrección en Salvacañete .Del libro FOLKLORE DE SALVACAÑETE

Estas canciones se cantan con la misma música que la primera todas . Hay momentos importantes en las mismas. Cuando dicen en una estrofa “ quítale el luto a María , es e luto tan pesado y ponedle el de alegría que Cristo ha resucitado   le cambian el manto negro  por uno  azul celeste, el de la alegría.. Todas las estrofas reflejan lo  que se va haciendo  en la procesión del encuentro desde que salen por una calle distinta el hijo  y la madre y se encuentran  en la plaza.


Hay  un paraje de Salvacañete llamado el Calvario, situado en un cerrillo al lado de la Caseta de peones camineros, que se llama  así porque antiguamente, a principios del siglo XX se colocaban allí cruces en Semana Santa.  Ese paraje del Calvario aparece en los topónimos[6] de muchos pueblos del antiguo Marquesado de Moya.


Hay dichos populares  de la  Semana Santa  que se repiten en  toda nuestra comarca:
“ Tres días   hay en el año
que relucen más que el sol,
Jueves Santo, Viernes Santo
y el día de la Ascensión”

“ Domingo de Lázaro mate un pájaro,
el Domingo de Ramos lo pelamos,
el Domingo de Pascua lo eché  al ascua
y el Domingo de Cuasimodo me lo comí todo

El domingo de Cuasimodo es el domingo siguiente al de resurrección.


Aspecto lúdico.
En semana Santa se practicaban unos juegos característicos el de la calva y el de la estornija. Ambos están descritos en las páginas siguientes dedicadas a los juegos antiguos. En las aldeas se jugaba mucho  a las cartas sobre todo los hombres al guiñote. Si hacía buen tiempo se ponían a jugar al carasol de una puerta.

Aspecto gastronómico

La época de Cuaresma se caracterizaba, y sobre todo los días centrales de la Semana Santa, por una gastronomía peculiar     para guardar la “ vigilia “ que la iglesia católica impone a sus creyentes y en la que debían abstenerse de comer carne. Esta abstención se ampliaba  a todos los viernes de cuaresma. No obstante, quien pudiese, la iglesia  le daba bula de abstinencia, previo pago de un pequeño donativo. La bula era concedida por el papa.
Durante siglos el único pescado que llegaba a  nuestro pueblo y sus aldeas  era salado: sardinas y bacalao. Además se consumía el que se pescaba en el río: truchas, barbos y luinas, estas últimas abundantes en algunas ramblas. En la década de los años 1950 ya comenzó  a llegar sardina fresca  mantenida en hielo. Las  comidas que se hacían esos días  tenían  como componente el bacalao desalado al gusto, según las familias. Estas son las comidas que se hacían en Salvacañete los días de Semana Santa.


Matambre: Era una sopa espesa hecha con  bacalao cocido al que se le añadía huevos batidos  igual que  cuando se hace tortilla. Eso cuece con el bacalao y se queda una sopa deliciosa. Se le llamaba así porque era muy socorrido por las familias para matar el hambre. De ahí el nombre. Mi abuela materna Juliana lo hacía especial. Recuerdo cuando íbamos  a comer el día de Jueves Santo a la Hoya del Peral con los abuelos Francisco y Juliana.

Garbanzá: sus ingredientes eran el bacalao, los rellenos,  el bacalao desalado al gusto y huevo  duro. El día anterior se ponían los garbanzos a remojo y el bacalao para que se desalase. Se sofreía el bacalao en un sartén  con aceite  y se echaba en la olla donde iba a cocer  acompañado de los garbanzos. Cuando se cocía en olla normal tardaba en hacerse más de hora y media. Cuando estaba casi cocido se le añadían los rellenos  hechos con huevo y pan rallado y un poco de perejil, además de sofritos y los huevos duros enteros. Cuando se servía se le ponía  a cada comensal en su plato un huevo duro, un trozo de bacalao y abundantes garbanzos. Era una comida muy completa.

Guisadillo de Semana Santa: lo hacían algunas  familias. Sus ingredientes eran alcachofas, bacalao desalado, rellenos y huevos duros. Se sofreía el bacalao y las alcachofas. Una vez sofritos con aceite  al gusto se echaba todo  en una cazuela con varios huevos. Se le añadían rellenos hechos con huevo , pan rallado y perejil , los conocidos como “ pelotas”,al menos dos para cada comensal  y se le ponía sal al  gusto.. Se dejaba cocer todo durante una hora al menos, no con demasiado fuego.
Buñuelos: eran muy frecuentes en Semana Santa como postre acompañados de miel.  En una fuente se batían varios huevos, según los buñuelos que se quisiesen hacer, se les añadía gaseosa de papelitos para que creciesen, azúcar  y harina. Se hacía una pasta  espesa y se dejaba reposar un poco para que creciese. Se ponía aceite en  una sartén y cuando estaba bien caliente se iban echando trocitos de masa con un tenedor. Esos trocitos  en forma de bola eran los buñuelos. Cuando se habían enfriado un poco se podían comer bien mojados en azúcar  o con miel.
Otros aspectos de la Semana Santa
En los días de Semana Santa no se podía hacer baile. Eran días de celebraciones religiosas,  de una gastronomía peculiar y de unos juegos característicos.


                        En este lugar del paraje de Santa Ana se inicia el Viacrucis en Salvacañete la mañana de Viernes Santo.




[1] Esa tradición la sigue manteniendo su yerno Vicente Yuste y él se encarga cada año de colocar dichas cruces.
[2] Me fueron facilitadas por Adoración Yuste, que entonces tenía 36 años. Ya se las había oído a su abuela. Por tanto tienen una antigüedad de más de 100 años.
[3] Desfogaron   significa descargaron. Es una palabra del vocabulario de Salvacañete. También significa enfadarse con alguien. “ Me desfogué con él y le dije de todo “
[4] Esta costumbre del judas está  muy extendida  en todos  los pueblazo del antiguo Marquesado de Moya. En algunas localidades como Landete se le ponían críticas a los judas relacionadas con las autoridades del pueblo y criticando lo que no estaba bien. Op cit López Marín, MarianoPregón de las XX Jornadas Culturales en honor a San Julián” 21 de enero de 2006. Casa de Cuenca en Barcelona. 36 págs. Págs. 19-21. Hay muchas  referencias a pueblos de nuestra comarca y la celebración de la Semana Santa y la costumbre del Judas.
[5] Facilitadas por Mariano Yuste el  26-12-1973 cuando tenía 66 años.
[6] Op cit López Marín, MarianoPregón de las XX Jornadas Culturales en honor a San Julián” 21 de enero de 2006. En Landete llevan las procesiones de Semana santa hasta el Calvario, situado a las afueras del pueblo  en las  últimas casas, al lado  del camino por donde viene cada siete años la virgen de Tejeda..

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